• Rayos UVA. Una de las opciones que más novias eligen para obtener un bronceado efectivo es acudir a un centro de estética y usar sus máquinas de rayos UVA. Debemos usarlos sólo en el caso de que veamos que realmente hay profesionales bajo su manejo ya que de lo contrario puede ser muy perjudicial para nuestra salud. Hay que tener muy claro el tono de piel que queremos obtener y comentar al personal en el periodo que queremos hacerlo. Ellos nos aconsejarán sobre la duración e intensidad de cada sesión que debemos aplicarlos a lo largo del tratamiento bronceador. Este método es uno de los preferidos por las novias ya que al poder realizarse sin ropa se pueden evitar las marcas que deja un bronceado al sol convencional.
  • Autobronceador. Es una forma barata, saludable y relativamente fácil para conseguir el tono de piel que deseas para la boda. Si optamos por usar un autobronceador deberemos echarlo como mínimo 15 días antes del enlace. Puedes adquirirlo tipo crema o en spray; en cualquier caso lo importante es que lo apliques todos los días después de la ducha y con la piel totalmente seca. Si ves que obtienes los resultados de forma rápida, espacia un poco el aplicado pero mantenlo hasta el día de la boda. El inconveniente del autobronceador es que hay que aplicar muy bien para que dé como resultado un tono de piel uniforme. Hay que tener especial cuidado con zonas como codos, muñecas, rodillas y manos. Éstas son las articulaciones que movemos nada más aplicar la crema y por lo tanto hacemos  que se concentre el bronceado si las utilizamos antes de que quede totalmente absorbido generando ronchas o franjas en nuestra piel. Si nuestra piel es muy blanca, el autobronceador puede darnos un tono muy anaranjado, por lo que es preferible probar esta técnica con previa antelación a la celebración para evitarnos sustos.
  • Aerógrafo. ¿Estás morena pero quieres eliminar las marcas ocasionadas por el sol? ¿Quieres conseguir un bronceado natural pero evitando los rayos UVA? Puedes optar por un bronceado de aerógrafo el cual puedes obtener en un centro de estética especializado. El efecto es como si ‘maquilláramos’ nuestra piel con un potente spray que embadurna nuestra dermis de forma rápida y uniforme. Es mejor que aplicarte tú misma el autobronceador ya que como hemos comentado anteriormente hay que ser muy meticuloso para un resultado perfecto. El aerógrafo permite resultados duraderos e instantáneos, sin embargo, también te recomendamos que lo pruebes unos meses antes para ver el efecto que crea en tu piel.
  • Tomar el sol. No  hay nada más natural que un bronceado generado por los rayos del sol, pero como sabrás se necesita mucho tiempo para unos resultados palpables y una alta protección para cuidar la salud de nuestra piel. Si te quedan muchos meses hasta la fecha del enlace, utiliza crema solar aunque lo hagas en los meses de invierno y siempre hidrata la piel una vez que te hayas quitado el sudor. Aunque las horas donde el sol es más intenso es entre las 12 y las 16 horas, intenta evitarlas ya que así podrás prevenir posibles enfermedades en la epidermis. Es preferible que tomes el sol todos los días durante un breve periodo de tiempo, entre 30 o 45 minutos, que tomarlo de forma esporádica y con una elevada duración en cada sesión.
  • Caña de azúcar. Una de las formas más curiosas de conseguir un tono de piel bronceado de forma natural y sin que sea perjudicial es con caña de azúcar. Está formado por la sustancia DHA que mezclado con la queratina de la piel dan como resultado un aumento del tono hacia el color dorado. La melanina no se modifica pero requiere unos cuidados previos como la exfoliación previa de la piel y una correcta hidratación tras cada aplicación.