Calentador solar con botellas de plástico recicladas ya terminado

Fabricación de la parrilla

Se cortan orificios en la base de la botella de modo que pueda pasar la manguera. Las botellas con la manguera pasando por su interior van formando un gusano largo que se le da forma de serpentina de radiador y se puede sujetar en un bastidor construido a tal fin con un poco de madera o con un enrejado metálico. Esta construcción se coloca preferentemente en el techo donde el sol da de lleno o de forma vertical en una pared que tenga sol por mucho tiempo. Al circular el agua por esta serpentina se va calentando y llega al final con una temperatura de 45 grado aproximadamente y de ahí se almacena en el tanque preparado para retener el agua y mantener su temperatura por un tiempo prolongado. De ahí se extrae para bañarse o para lavar los utensilios de cocina. No es apta para el consumo humano ya que es agua que se almacena pero nos brinda la posibilidad de ahorrar mucha energía en calentar agua para otros menesteres en el que también se consume agua caliente. En los lugares donde el gusanito de botellas cambia de dirección hay que cuidar que no quede apretada la manguera porque sino el agua no circulará. El agua se calienta porque la botella concentra el calor y la manguera negra potencia aún más el efecto. Este principio de paso de calor de un lado a otro se llama convección.

Este calentador es fácil de construir y puede ser un buen proyecto de tecnología en las escuelas secundarias.