Hay ciertas religiones que directamente prohíben los matrimonios religiosos entre personas con diferentes creencias. Por ejemplo, para los judíos no son válidos en términos religiosos, los enlaces entre un judío o una judía y un gentil. Por tanto, no reconocerían este enlace y no habría otra posibilidad que la de realizar un enlace civil.

Los musulmanes aceptan el matrimonio entre un hombre musulmán y una mujer no musulmana siempre y cuando esta crea en Dios y no sea politeísta. Por ejemplo, permiten que se case con una mujer cristiana, pero no con una mujer atea. Eso sí, se establece como obligatorio educar a los hijos en la religión del padre. No se acepta, sin embargo, el matrimonio de una mujer musulmana con un hombre que no procese esta fe, precisamente por la creencia de que los hijos deben de seguir la religión del padre.

Otras religiones, como la budista, no tienen ritos para el matrimonio demasiado específicos y tampoco contemplan muchas leyes para el mismo, por lo que un budista tendría plena libertad para contraer matrimonio con quién quiera.

¿Qué sucede con los cristianos?

En las iglesias cristianas también hay diferentes puntos de vista. Los protestantes anglicanos, por ejemplo, aceptan de buen grado las uniones entre los miembros de su iglesia y los de otros credos cristianos. Incluso tienen una cierta tolerancia hacia matrimonios mixtos entre personas no cristianas.

En el caso de los católicos, los matrimonios con personas no cristianas están a priori prohibidos. Es posible dar ciertos permisos en casos excepcionales, pero siempre que ambos contrayentes acepten el realizar un curso en el que dejen claro que su concepto del matrimonio y de las obligaciones que conlleva es compatible.

También se les pide a los contrayentes que debatan sobre cómo se va a realizar la educación de los hijos, tema en el que suele haber muchos conflictos. Por ejemplo, si una mujer católica se desposa con un musulmán, la iglesia católica pedirá al marido que no impida que los hijos puedan ser educados en la religión católica, pero su religión le obliga a educarlos en la fe musulmana. Esto crea conflictos muy serios que gran parte de las veces impiden que se concedan los permisos.

En el caso de la boda entre un católico y un cristiano no católico, lo habitual es que se ofrezca una dispensa que permita el enlace e incluso en algunos casos es posible una ceremonia en la que oficien dos sacerdotes, uno de cada religión.

Como se puede ver, no es un tema fácil. Cada vez hay más matrimonios de este tipo y todas las religiones se esfuerzan en resolver estos conflictos, pero hoy por hoy, cada pareja debe de hablar con sus correspondientes representantes religiosos para saber qué es lo que pueden y no pueden hacer en este momento desde el punto de vista de la ceremonia religiosa.