La idea de estimular a los niños surgió como necesidad de mejorar la calidad de vida de los niños con dificultades por haber tenido problemas al momento del parto. Posteriormente se trasladó a niños normales para potenciar el desarrollo infantil.

Aunque no seamos totalmente conscientes de ello, vimos sumergidos en un ambiente sonoro y en un determinado contexto musical, desde la música que se escucha al prender una radio hasta lo que se programa en el equipo y ese es el primer contacto del niño que puede ser ampliado con otros tipos de música. El motivo por el cual conviene ampliar la música escuchada es dar la posibilidad de conocer otros ritmos y así acceder a un universo más rico en oportunidades.

Descubrimos y vivenciamos el entorno a través de los sentidos y la música es un recurso sensibilizador que potencia el sistema auditivo, ayuda a la expresión de sentimientos, mejora la concentración y la memoria, estimula el juicio crítico y las capacidades creativas, es generadora de vínculos y amplía el lenguaje oral.

Biomúsica en el proceso de aprendizaje

Entre las actividades que se pueden hacer con un bebé es posible mencionar:

Escuchar música desde el vientre materno de seguridad al bebé ya que cuando nazca al volver a escucharla será como un regreso al vientre materno.

Cantarles una canción y mientras se hace moverles un brazo, luego el otro, después las piernas, esta actividad sencilla es sumamente estimulante para el bebé.

Está estudiado científicamente que escuchar música clásica mejora la salud del bebé, los estudios se realizaron sobre prematuros en neonatología y se comprobó que los niños al escuchar Mozart aumentaban su peso con más facilidad y se liberaban del stress post parto pudiendo salir del hospital con más facilidad.

Otra actividad muy placentera para el bebé es escuchar cantar a los padres con canciones inventadas sencillas que dicen lo que el bebé está haciendo, ya sea tomando la mamadera o cambiándose el pañal. Esta actividad también es muy disfrutada por los niños de 1 a 4 años.

En esta etapa se pueden incluir juguetes musicales que estimulan sobremanera el oído y dan una sensación de bienestar al bebé.