Llegar a Berlín produce una mezcla de sensaciones. Es imposible ignorar todo el sufrimiento que hay bajo esas piedras, y sin embargo, un clima alegre y festivo se siente entre la gente joven.

Habiendo cumplido un rol protagónico en varios momentos de la historia de Alemania, Berlín posee una arquitectura ecléctica y su geografía está determinada por esta historia. Cada edificio en Berlín es más que un edificio, y de solo mirarlo, se puede leer la historia. Nazismo, Comunismo y Capitalismo dejaron sus marcas. Todos conviven en la arquitectura, produciendo un contraste poco visto en otros lugares.

Arquitectura actual de Berlín

Berlín fue casi completamente destruida luego de la Segunda Guerra Mundial. Sin embargo, algunos de los edificios monumentales de la época Nazi se mantienen. Sobre Wilhelmstrasse 81-85, se encuentra el Ministerio de Hacienda. Esta imponente construcción es la única que queda en esta calle luego de los bombardeos de 1945. En su momento, albergaba el Ministerio de Transporte Aéreo.

Actual edificio del Ministerio de Hacienda alemán, durante la guerra base del Ministerio de Transporte Aéreo

Cruzando la calle, encontramos el muro más emblemático de la historia: el Muro de Berlín. En su cara interna, nos encontramos con la muestra de fotografía Topografía del Terror. En ese mismo terreno se encontraba, en época Nazi, la Gestapo.

A poca distancia de ahí, en un tono más moderno, se puede visitar el Monumento a los judíos de Europa asesinados. El efecto que produce caminar por estos 19.000 metros cuadrados de cubos de distintos tamaños, es de rareza e inestabilidad. Uno siente una frialdad y una soledad infinita al caminar por ahí.

Monumento a los judíos caídos durante el holocausto nazi

Berlín logra combinar estas construcciones con edificios modernos, de última generación. A unos diez minutos de allí nos encontramos con la puerta de Brandemburgo y el Reichstag. Este edificio, que fue terminado de construir a finales del siglo XIX, mezcla el diseño de esa época con una cúpula completamente de hierro y vidrio súper moderna. Esta fue construida en 1993 y se ha vuelto un símbolo de Berlín. No se puede volver de allí sin haber caminado circularmente dentro de la cúpula del Reichstag.

Cúpula de Reichstag

Cómo estos ejemplos, hay otras decenas de edificios que muestran este contraste epocal. Dan ganas de salir a buscarlos, ¿no es así?