• Contiene antioxidantes: como no nos cansamos de decir, los antioxidantes son primordiales para mantenernos jóvenes, y el tomate nos ayuda a obtenerlos. Incluso en alimentos donde ha sido cocinado como en las salsas de tomate, caldos o panes, el tomate mantiene antioxidantes que nos aporta a la dieta.
  • Reduce el colesterol y las afecciones cardiacas: para tener una buena salud en el corazón sabemos que necesitamos de mantener los niveles de colesterol en la sangre bajos, o por lo menos equilibrados, el tomate gracias al licopeno (de ahí también provienen los antioxidantes), reduce los niveles de colesterol en el sangre y gracias a eso también se vuelve menor el riesgo de padecer enfermedades cardiacas.
  • Ayuda a mantener la piel joven: como es un fuerte reparador dela piel y ayuda contra quemaduras y protege contra los rayos UV, el tomate nos auxiliará a mantener la piel juvenil por más tiempo, ya que los efectos del sol como arrugas prematuras, piel quemada, o manchas se reparan con la ayuda del tomate, comiéndolo o aplicando su jugo sobre la piel.
  • Bueno para la digestión: comer tomates es también una forma de mantener nuestro intestino libre de enfermedades como la diarrea o la indisposición pues ayuda a mantener el intestino trabajando correctamente. Además también nos da una mano para prevenir las infecciones de orina y mantiene limpio el tracto urinario, además de despertar el apetito.

Además podemos encontrar en el tomate muchos más beneficios como  que es auxiliar contra los problemas que genera el tabaquismo, ayuda a combatir la diabetes tipo 2, ayuda en los problemas de hipertensión pues la reduce, es bueno para mantener la salud ocular y contienen varias vitaminas y minerales buenos para la salud.

Integra a tu dieta diaria el tomate en forma saludable como en ensaladas, preparaciones en caldos, estofados y panes (tomate seco), o incluso en mermeladas. Eso sí, evita los productos como las salsas comerciales tipo ragú pues contienen cantidades exorbitantes de azúcar o jarabe de alta fructosa, así mismo la salsa ketchup y la de barbacoa. Opta por preparar tus propias salsas y condimentos para evitar el azúcar y en cambio sí recibir todos los beneficios del tomate, especialmente cuando lo consumimos crudo, sin cocinar, cuando conservaremos todas sus propiedades y vitaminas que son tan beneficiosos para nuestro bienestar.