Las diferentes plantas de té

El té original proviene de la planta de té (Camellia sinensis) y según el modo de procesamiento de sus hojas, obtendremos cuatro variedades principales de té, cada una de ellas con distintas aplicaciones y propiedades. Varían en su composición química (tipos de antioxidantes y nivel de cafeína), en el sabor y en su color.

El té negro es el más popular de todos, aquel con el sabor más fuerte y el mayor porcentaje de cafeína. Esto se debe a que una vez que las hojas son cosechadas, se dejan fermentar durante un tiempo antes de triturarlas y embolsarlas. La cantidad de tiempo de fermentación depende de cada marca.

Hierbas secas para preparar té negro

Respecto a los beneficios del té negro, se estima que su elevado porcentaje de compuestos antioxidantes ayudan a disminuir el colesterol en sangre. Las investigaciones que se han hecho al respecto demostraron que tomar 3 o 4 tazas de té todos los días logra disminuir el riesgo de sufrir un paro cardíaco en un 21%.

No todo es color de rosas, sin embargo. El té negro tiene un alto porcentaje de cafeína, por lo que beber tantas tazas diariamente podría tener los mismos efectos adversos que tomar demasiado café (ansiedad, insomnio, dificultad para concentrarse). De manera adicional, el té negro inhibe a absorción de hierro, por lo que se aconseja beberlo 1 hora antes y 4 horas después de comer

El té verde tiene un sabor más suave y ocupa la segunda posición en el ranking de los tés más populares. Cuando se prepara el té negro, las hojas de la planta del té se dejan fermentar un momento antes de ser trituradas. No ocurre lo mismo durante el procesamiento del té verde; las hojas son picadas inmediatamente después del secado y esto le da un sabor mucho más suave.

Hojas del té verde

El proceso diferente de preparación produce otro tipo de antioxidantes. Los antioxidantes que contiene el té verde  son excelentes para mantener la salud de nuestro sistema cardiovascular, bajando, según estudios, un 10% las posibilidades de sufrir problemas de corazón. Un té verde con un chorrito de limón alivia la congestión. 

Hablamos de un té fermentado y de un té no fermentado. Pues el té oolong se encuentra en el medio. Se deja fermentar la mitad del tiempo que el té negro antes de embolsarlo. Esto le da un saber un poco más fuerte que el té verde y un nivel de cafeína menor al té negro.

Si te encuentras haciendo dieta (recuerda, lo único que debes hacer es quitar los carbohidratos malos de tu dieta!) puede que incorporar una taza de té oolong al día sea una excelente idea. Los antioxidantes contenidos en el té activan las enzimas responsables de disolver la grasa. Y su efectividad está comprobada: quienes toman té oolong queman en promedio más grasa que aquellos que sólo beben agua durante las 2 horas siguientes de bebido el té. ¡Pero a no volverse locos! Recuerda que contiene cafeína y el consumo excesivo de cafeína puede acarrear insomnio, ansiedad y bajo rendimiento cognitivo.

Para preparar el té blanco, las hojas de la planta del té son cosechadas cuando son pequeñas y tiernas. Esto se traduce en más cantidad de antioxidantes (en el caso del té fresco)  y menos cafeína.

Menos cafeína, y los mismos beneficios cardiovasculares que los otros tipos de té. Esto lo convierte en la mejor opción para aquellos que sufren de problemas para dormir  o para cuando queremos disfrutar una taza de té cerca de la hora de acostarnos. Además, es el más recomendado para aliviar la diarrea.

Té de otras hierbas

Muchos nombran como té a lo que en realidad es, básicamente, una infusión, por lo que cualquier tipo de planta puede utilizarse para preparar un té.  Comercialmente, el té de hierbas que encontramos en el supermercado contiene una mezcla de flores, trozos de fruta disecada y variedad de hierbas. Podemos revisar los ingredientes para determinar qué especies de plantas se utilizan en cada marca.

Los tres tipos de té de hierbas o infusiones más populares son: el té de hibisco, el té de manzanilla y el té de hipérico.

Tomar tres tazas de té de hibisco parece ayudar a reducir la presión arterial en personas que sufren de hipertensión. ¡Y no contienen cafeína! Una excelente alternativa al té verde.

El té de manzanilla es alabado como medicamento natural para aliviar la congestión y el dolor de garganta. De manera adicional, resulta perfecto para ayudar a conciliar el sueño y aliviar la ansiedad, ya que es un sedativo natural.  La planta en sí misma es sencilla de reproducir y mantener, por lo que puedes producir tu propio té en casa.

Utilizado tópicamente, el té de manzanilla alivia la conjuntivitis: basta con empapar un algodón o una gaza en té de manzanilla  y colocarla sobre los ojos unos quince minutos tres veces al día.

Para las personas que sufren de depresión, se ha puesto de moda el hipérico, también conocido como flor de San Juan (Hypericum perforatum), un antidepresivo natural de efectividad comprobada para tratar la depresión leve y moderada. Sin embargo, debido a que su efectividad es muy dependiente de la dosis, para tratar la depresión se recomienda directamente el uso de tabletas y pastillas (consulta con tu médico antes de incorporar este suplemento a tu dieta; puede interactuar negativamente con algunos medicamentos).