Sin embargo, sin importar si este es de tu agrado o no, es un alimento que a pesar de no contener grandes cantidades de grasa saturada, sí es muy rico en proteínas, vitaminas y minerales tales como el zinc, el calcio y el hierro, además de los ácidos grasos del omega 3. Para su consumo, lo más recomendable es que sea entre dos o cuatro raciones de pescado por semana, altercándolos con la variedad que este posee.

El pescado es un alimento básico para el desarrollo de los niños y es un alimento que aporta una gran cantidad de nutrientes a cualquier edad. Este puede ser disfrutado en su gran diversidad de presentaciones y es mucho más recomendable que consumir carnes blancas o rojas. El pescado es un alimento que previene las enfermedades cardiovasculares gracias a su gran contenido de omega 3 que no solo mejora el funcionamiento del corazón sino que ayuda a evitar los ataques cardíacos, los derrames cerebrales, ayudando incluso a disminuir los problemas de presión arterial.

Otro beneficio que posee el pescado es que este tiene un contenido calórico bajo, sin embargo esto puede cambiar dependiendo del tipo de preparación que tenga. Es rico en proteínas  y el pescado nos aporta todos los aminoácidos que el cuerpo necesita, manteniendo los tejidos, los órganos y los sistemas de defensas inmunológicas en excelentes condiciones. Además de esto, el pescado es de fácil digestión por lo que se puede digerir mucho mejor que una carne roja.

Por otra parte, el pescado también resulta beneficioso para nuestro cerebro al mejorar su funcionalidad, razón por la cual este es tan recomendado para los niños. El pescado los ayuda a mantener un mayor nivel de atención y concentración. Por ello, se han realizado estudios que han determinado que el consumo de pescado puede ayudar a combatir enfermedades tales como el Alzheimer.

Además de esto, el pescado puede proporcionar más calcio que incluso el queso o la leche. El consumo de pescado, la espina, las anchoas o sardinas son una gran fuente de calcio por lo que estos ayudan a la formación de los dientes, a cuidar la salud ósea y en la contracción de los músculos.

Al contener el pescado vitaminas tales como todo el grupo B, la vitamina A, D y, en menor cantidad, la E, funciona como un protector del organismo ante enfermedades; sobre todo de aquellas que son degenerativas. Así como también, el comer pescado ayuda a la absorción de calcio y fosfato en los intestinos y puede estimular al riñón a tener el mismo nivel de absorción.

Otro beneficio que sin duda alguna alegrará a los niños, es que el pescado puede ser un sustituto de esas pastillas amarillas que solían darnos de niños que contenían su aceite. Así no se verán tan reticentes al momento de oír pescado en una oración y lograrán obtener una gran cantidad de nutrientes necesarios para su crecimiento.