Por esto motivo, la L-Carnitina se utiliza en muchos regímenes de adelgazamiento, pero hay que tener en cuenta que no se trata de una pastilla milagrosa que disuelva la grasa, sino que actúa conjuntamente con el ejercicio. Al realizar ejercicio, la L-Carnitina suministra energía a los músculos procedente de la grasa del cuerpo, pero si se consume sin hacer ejercicio no ayudará a adelgazar por sí misma.

Su uso con fines deportivos

La L-Carnitina se utiliza con fines deportivos ya que además de quemar grasa ayuda a prevenir la fatiga. Muchas personas que entrenan y quieren mejorar su cuerpo aumentando su aguante y rebajando la grasa, recurren a los preparados que la contienen.

Los culturistas también utilizan L-Carnitina, aunque se trata de una ligeramente diferente, la L carnitina tartrato, que contribuye a aumentar la masa muscular.

La forma de consumir Carnitina es muy sencilla, una toma una hora antes de la comida y la cena y otra antes de ir a dormir para evitar que se formen acumulaciones de grasa durante la noche. La dosis recomendada puede variar en función del sexo, peso y altura así como de los niveles de entrenamiento, pero suelen ser unos cuatro gramos al día.

No todos los preparados que venden son iguales o tienen la misma calidad, por lo que es bueno aconsejarse con un entrenador o con un nutricionista deportivo para que aconseje una buena marca y también las dosis que nos conviene consumir.

Si excedemos la cantidad seguramente no haya efectos secundarios, pero tampoco haya efectos beneficiosos en absoluto, por lo que se estará tirando el dinero. Lo mismo ocurre si se consume poca cantidad o en momentos no adecuados, ya que no se le sacará todo el rendimiento.

Su uso con fines médicos

Diferentes variaciones de la Carnitina han demostrado su utilidad médica para tratar diferentes dolencias. En algunos casos, se trata de problemas médicos que mejoran al haber menos grasa en el cuerpo, como los problemas de fatiga crónica o la diabetes.

En otros,  su utilización de debe a otras propiedades de la Carnitina, como son las de favorecer el movimiento de los espermatozoides o ayudar en problemas relacionados con la demencia senil o el Alzheimer.

Alimentos que contienen L-Carnitina

Aunque lo habitual es consumirla en suplementos para conseguir la dosis adecuada, podemos encontrar L-Carnitina en diferentes alimentos. Principalmente se encuentra en las carnes, sobre todo en el cordero y en la carne de ciervo, pero también en otras más habituales como la ternera, el cerdo y el pollo.

El pescado es también fuente de L-Carnitina, así como la leche de origen animal y sus derivados, como el queso o el yogur. Los huevos también la contienen.

Fuera de los productos de origen animal, podemos encontrarla en la levadura de cerveza, los champiñones y setas, el arroz y algunas frutas como el plátano, el melocotón, la pera o las nueces.