Los hongos son organismos fascinantes, con características- a nivel celular y respecto a su ecología-tanto del reino vegetal como del reino animal. Y como las plantas, muchas especies nos ofrecen propiedades químicas que nos permiten aliviar nuestras dolencias sin los efectos adversos generalmente asociados a las medicinas convencionales.

Y lo que es aún más fascinante: como tenemos más en común con los hongos que con las plantas, sus extractos son mucho más efectivos en nuestro organismo porque son más asimilables. Así, los antibióticos más relevantes en la medicina -penicilina, estreptomicina y la tetraciclina-  son obtenidos del reino de los hongos.

El problema actualmente con los hongos es que absorben absolutamente todo: sea agua o, por ejemplo, insecticidas. Por tanto, es muy importante comprar orgánico y cosechar solo en zonas donde sabemos no se realizan fumigaciones.  Por otra parte, si tienes jardín, no pierdas la oportunidad de cosechar tus propios hongos. No es difícil y ahorrarás mucho dinero.

Si cosechas silvestres, ten cuidado. Sólo aproximadamente 100 de 10000 especies de hongos son peligrosas para el ser humano…pero resultan letales. Familiarízate muy bien con los hongos de tu zona antes de cosechar especímenes silvestres.

Recuerda que en Hogarus ya te dimos un listado de especies de hongos medicinales que pueden ayudarte a tratar algún problema de salud. En el presente artículo nos centraremos en repasar algunas de sus propiedades, para que sepas los beneficios que te aportan los hongos para diferentes aplicaciones medicinales.

Los hongos para perder peso

Además de abandonar los malos carbohidratos-alimentos procesados, harinas blancas, azucares y gaseosas- e incorporar actividad a la rutina, cambiar las carnes rojas por hongos blancos puede ayudar a la pérdida de peso.

Estos datos fueron obtenidos de un estudio donde un grupo de 50 participantes obesos suplantó la carne roja por hongos durante 12 meses; sus resultados fueron luego comparados con el “grupo control”, 50 participantes obesos que no hicieron el reemplazo. El grupo de los hongos perdió un 3.6% más que el grupo sin los hongos.

Recordemos que la obesidad está asociada a enfermedades cardiovasculares, hipertensión y la diabetes.

Mejora la nutrición

Culturalmente, no estamos muy acostumbrados a comer hongos, pero en los países de Asia y Medio Oriente resulta bastante común.  Como mencionamos anteriormente, estamos “mas emparentados” con los hongos que con las plantas, y eso implica que los nutrientes que contienen son más fácilmente asimilables por nuestro organismo.

Se ha descubierto que consumir extractos de setas ayuda a la absorción de Vitamina D, indispensable para tener huesos saludables y combatir enfermedades como la osteoporosis. Se comparó el extracto con suplementos de vitamina D2 y D3.

Los hongos son un alimento bajo en calorías, recomendado especialmente para diabéticos y veganos. Contiene proteínas, enzimas, vitamina B y D2. Son también una excelente fuente de antioxidantes. Y esto es importante para nuestra salud, ya que los antioxidantes protegen al ADN de las células de la oxidación (degeneración) que da a pie a numerosas enfermedades, entre las cuales encontramos varios tipos de cánceres y tumores.

Además de los champiñones, otros hongos sabrosos que podemos incorporar a nuestra dieta son: shiitake (Lentinula edodes), reishi (Ganoderma lucidum), cola de pavo (Trametes versicolor) y Himematsutake (Agaricus blazei), entre otros.