Son indicados para tonificar músculos, mejorar el sistema cardiovascular, perder peso y, algo que no todo el mundo sabe, son regeneradores de huesos ya que el impacto ayuda a crear masa ósea.

Por el contrario, la actividad de bajo impacto requiere menor gasto de energía y, para los expertos, la definición es que en todo momento un pie está en contacto con el suelo.

Si te decides a seguir una rutina de alto impacto, las recomendaciones del President’s Council on Fitness de Estados Unidos dicen que todos los adultos deberían practicar por lo menos 30 minutos al día. Para los niños aconsejan 60 minutos al día. Estos 30 minutos deben ser de corrido sin interrupción intermedia para que tenga efecto su práctica y el organismo haya movilizado sus depósitos de grasa para transformarlos en energía y se haya activado todo el sistema cardiovascular.

Uno de los cuidados que hay que tener con este tipo de actividad es en las articulaciones, especialmente rodillas y tobillos. El precalentamiento, el estiramiento final y el calzado apropiado disminuyen los riesgos de lesiones en ligamentos.

Para los que se inician en este tipo de rutinas, lo primero que tienes que hacer es un chequeo médico que certifique que tu salud permite este tipo de práctica. Al tener el okey del médico, puedes comenzar con caminatas, 30 minutos por día. En una segunda etapa las opciones son correr, saltar a la cuerda y andar en bicicleta.

En una tercera etapa ya estás en condiciones de incorporar otras actividades como jugar tenis, paddle, squash, futbol, hockey, boxeo recreativo, etc.

Todo lo que sea cardio de alto impacto ofrece muchos beneficios para perder peso y adquirir una buena condición física. Si lo practicas a intervalos dará muy buenos frutos, puede hasta ser mayor que la práctica en cardio estacionario. Un beneficio adicional que se logra es acelerar el metabolismo y, como consecuencia de ello, las grasas se eliminan más rápido. Cuando te habitúes a este tipo de entrenamiento, si decides seguir avanzando, incorpora pesas en los tobillos y pequeñas pesas en las muñecas. Esto hará que tu masa muscular se incremente, de ahí en más es posible comenzar entrenamiento de físico-culturista.

Para completar este entrenamiento de alto impacto debes considerar seriamente tu alimentación. La actividad física se vuelve efectiva cuando se la combina con la alimentación adecuada a ella. Si no sabes cómo implementar la dieta adecuada consulta a un especialista que te asesorará al respecto. Cuando realices el chequeo médico haz también la consulta al nutricionista. Recuerda que tu calidad de vida es tu responsabilidad y dependerá de las decisiones que tomes.