Entre las diferentes especies de atún que existen, el rojo y el blanco son los más buscados, debido a sus componentes, como las proteínas, vitaminas y minerales que son asimilados por el organismo de forma rápida, lo que hace mucho más pertinente que este producto pueda ser agregado a nuestra dieta.

Aporte proteico

El gran aporte proteico del atún es muy difícil de superar por otros alimentos. Se estima que 100 gramos de atún pueden contener entre 12 y 27 gramos de proteína (la variación se da de acuerdo al tipo de conservación), que es absorbida por el organismo de forma rápida y permite potenciar nuestra energía, mejorar la masa muscular e incluso quemar grasa. De modo que es un alimento muy recomendado tanto para quienes desean bajar de peso, como para los que buscan aumentar sus músculos.

Fortalece la actividad cardiovascular

Este tipo de pescado es muy rico en Omega 3, que contribuye a mejorar el sistema de circulación sanguínea, disminuyendo las probabilidades de coagulación. Del mismo modo, se logra reducir el riesgo de arritmia cardiaca y los niveles de triglicéridos, que también tienen diversas consecuencias en la salud.

Conoce las principales propiedades del atún

Respuesta a la Insulina

Al contener Omega 3, el riesgo de aumentar de peso se reduce, porque este tipo de ácidos grasos son amigables con nuestro cuerpo. De modo que el atún es un alimento ideal para combatir la diabetes tipo 2, y contribuye a mejorar la respuesta a la insulina.

Protección ocular

Nuestros ojos también absorben los nutrientes que consumimos regularmente. Las grasas del Omega 3 permiten combatir la degeneración macular y el síndrome del ojo seco, dos afecciones que perjudican nuestros ojos a partir de los 50 años.

Lo ideal es consumir este producto de forma natural, sin que sea procesado en conservas. Pero, si se consume en cantidades adecuadas, el atún enlatado no pierde sus propiedades, salvo un poco de su porcentaje de proteínas. Claro está, debemos cuidarnos del exceso de sodio, y preferir los atunes conservados en agua, que son mucho más adecuados para nuestro organismo.