Pero eso sí, no nos queramos engañar a nosotros mismos diciéndonos que comer un bote de Nutella nos ayudará a adicionar este rico fruto seco a nuestra dieta, ya que los altos contenidos de azucares y grasas en esta deliciosa crema son para tenerlos en cuenta. Es mucho mejor realizar nosotros mismos una versión saludable y casera de esta crema y así sí, disfrutar de los beneficios de la avellana sin remordimiento.

Un alimento para deportistas

Como parte de la dieta de deportistas y atletas la avellana es una adición perfecta pues contiene grasas buenas que les ayuda a acumular masa muscular y también contiene muchas energía que proviene de sus calorías, pero ojo, este tipo de calorías es buena y saludable pues no provienen del azúcar refinada o de grasas saturadas, por lo que es energía pura que todo atleta necesita.

Propiedades de la avellana

Nos mantiene jóvenes

Por su alto contenido en vitamina E podemos clasificar a la avellana como anti-edad pues mantiene bien humectadas las articulaciones y órganos, retardando de este modo el proceso natural de envejecimiento, que ojo, no se va parar, pero sí va a ser más lento y noble con nosotros por sus antioxidantes.

Para las mujeres embarazadas

Contiene ácido fólico que es de gran ayuda para el crecimiento del bebé, más que cualquier otra cosa, para el desarrollo de su sistema nervioso. Además contienen calcio que ayuda a tener huesos sanos para el bebé y la madre que al dar a luz precisa de esta protección que además la puede ayudar también en problemas de hipertensión.

Contraindicaciones de comer avellanas

Pero aun con todo y que son grasas buenas, las avellanas contienen en su constitución un 60% de grasas o lípidos, que si no son utilizados en forma de energía podrían convertirse directamente en depósitos de grasa y llevarnos a la obesidad. Así que, si te encuentras con kilos de más o realizando una dieta reductiva, evita comer avellana porque en definitiva minará tu empeño por bajar de peso. Y como última contraindicación evita comerlas si tienes problemas de gastritis o enfermedad hepática porque se ha encontrado que el cuerpo no reacciona bien en estos casos.