Veamos hoy cuáles son los principales beneficios del aceite de avellanas:

El aceite de avellanas para el corazón: como en el caso del aceite de girasol el de avellanas contiene ácidos grasos que favorecen el colesterol bueno, lo cual ayuda en la prevención de las enfermedades cardiovasculares o relacionadas con los problemas en el corazón.

Estos mismos ácidos auxilian a que la circulación se mantenga de forma saludable evitando problemas de artritis y de la circulación en general como los dolores motrices y calambres u hormigueos en las piernas.

El aceite de avellanas ayuda en los cuidados de la piel: es una buena alternativa estética en lo que se refiere a los aceites que empleamos para dar salud y belleza a la piel, ya que el aceite de avellanas funciona como un nutritivo hidratante en contra de la resequedad de la piel.

Se recomienda este aceite en pieles delicadas porque puede ayudar a calmar problemas de irritación pero también es más noble con pieles sensibles o nuevas como en el caso del bebé.

De hecho podemos mencionar que es un aceite perfecto para los cuidados estéticos y antienvejecimiento de la piel porque penetra fácilmente en ella y ayuda a que esta se mantenga elástica y con una suavidad que hace lucir la piel aterciopelada.

Es buena también para que podamos hidratar o aportar grasa a la piel sin el peligro de que esto genere espinillas o comedones porque el aceite de avellanas no tapa los poros causando problemas de acné.

Cómo usar el aceite de avellanas en el hogar

Aunque es comestible, como podemos ver los beneficios están más enfocados a la belleza. El aceite de avellanas se puede usar como una crema o aceite para la piel y en caso de estrés o tensión no dudemos en usarlo como un óleo para masajes relajantes en espalda o músculos tensos o adoloridos ya que su olor es grato y ayuda a reducir los niveles de estrés en el cuerpo como parte de aromaterapia.