Este problema es especialmente grave con los gatos debido a la rapidez con la que alcanzan la madurez sexual y la cantidad de camadas que pueden traer cada año al mundo. Algunos ayuntamientos ya han tomado cartas en el asunto y apoyan campañas de esterilización para gatos de colonias controladas por voluntarios y voluntarias de protectoras. Pero por desgracia siguen siendo casos aislados.

Un país concienciado

Bélgica en cambio ha decidido tomar una postura a nivel nacional. El alto número de gatos callejeros que hay en el país les ha llevado a reflexionar sobre el tema y comenzar una campaña de castración para evitar que por las calles vaguen cada vez más gatos sin hogar, sin vacunar y sin control.

Para esto han decidido comenzar con una campaña de esterilización de estos animales, evitando así que se conviertan en una auténtica plaga y que sufran una vida llena de privaciones y peligros. A los gatos de la calle le seguirán los cientos y cientos que se encuentran en las protectoras del país. Para eso se ayudará económicamente a fin de conseguir  que la campaña sea efectiva.

Un paso más allá

Pero el gobierno belga ha ido un paso más allá y la campaña se va a extender también a los gatos que ya viven en un hogar. Muchas veces, los dueños no los esterilizan ya sea por ignorancia ya sea por dejadez. Estos gatos en ocasiones salen a la calle y pueden dejar preñadas a otras hembras o, en el caso de estas, volver a casa con una camada en su interior con todos los problemas que conlleva.

Por eso y para evitar la cría ilegal de animales, se va a intentar que la gran mayoría de los gatos estén esterilizados, dejando al margen, claro está, a los que están controlados por criadores y que pueden tener camadas que sin duda contarán con un hogar.