Primer día: Gante

Nada más aterrizar en el país, nos dirigiremos hasta una de las poblaciones más pintorescas de Bélgica, Gante. Está a unos 50 kilómetros de la capital, por lo que desde el aeropuerto y hasta ella, llegaremos en pocos minutos. Es considerada la ciudad por excelencia de los estudiantes, y es que casi una quinta parte de la población de la localidad está formada por universitarios que quieren desarrollar su vida académica en uno de los Campus más destacados de Europa. Y precisamente comenzaremos nuestra visita por Gante en uno de los lugares preferidos por los jóvenes, la plaza Korenmarkt, la zona más animada de la ciudad desde la época medieval.

Castillo de Gante

La Catedral y el Castillo de Gante son dos de los monumentos principales que no podemos perdernos en nuestra breve estancia en la ciudad. Éste último ha sido una de las construcciones más utilizadas a lo largo de la historia con diferentes usos como fortaleza, prisión y hoy en día, Museo de Instrumentos de Tortura. Con respecto a la Catedral, merece la pena su visitar para ver dónde fue bautizado Carlos V y contemplar el templo religioso tras 300 años de construcción.

Tras retomar fuerzas en alguno de los restaurantes cercanos al Stadhuis de la ciudad, es decir el Ayuntamiento, subiremos al Belfort. Se trata de un campanario con más de 90 metros de alto desde donde se tienen unas impresionantes vistas de la ciudad. Y antes de irnos a nuestro alojamiento para descansar, recomendamos visitar durante el atardecer la segunda construcción religiosa más destacada de Gante: la Iglesia de San Nicolás.

Segundo día: Amberes

En el segundo día de nuestra escapada y durante nuestras últimas horas en Bélgica, vamos a disfrutar de Amberes, una localidad del norte del país y una de las que han tenido a lo largo de la historia mayor importancia comercial. Después de la capital es la ciudad más poblada y un destino perfecto como broche final de nuestra escapada belga. Empezaremos el recorrido en la Plaza Mayor, la Grote Markt, donde sacar una bonita imagen con pintorescos edificios renacentistas además de los dos atractivos principales de esta zona: la fuente de Brabo y el Ayuntamiento.

Catedral de Amberes

Desde allí iremos hasta el templo religioso por excelencia de la población, la Catedral de Amberes y la construcción más grande de todo el país. Otro de los monumentos imprescindibles en nuestro recorrido es el Castillo, una impresionante fortaleza que hará transportar a los visitantes hasta otra época. Aunque no tenemos demasiado tiempo para invertirlo en visitar museos, merece la pena conocer la Casa Museo de Rubens, el lugar de residencia de uno de los pintores más importantes del continente europeo.

Los amantes, o especialmente ‘las’ amantes, de los diamantes podrán encontrar en Amberes una de las mayores ciudades productoras de este envidiada joya. Si el 85% de los diamantes del mundo se hacen en esta ciudad, ¿te vas a resistir a adquirir alguno? Si te parecen demasiado caros, podrás conformarte con la visita al Museo de los Diamantes, donde se explica todo el proceso desde su extracción hasta que llegan a las joyerías. Y como Amberes se encuentra a tan sólo 35 kilómetros de Bruselas, estaremos próximos desde esta localidad al aeropuerto para regresar a nuestro punto de partida.

Si tienes más tiempo…

Si puedes permitirte una escapada de mayor duración tienes varias opciones para completar tu recorrido por el país belga; te dejamos a continuación algunas propuestas:

  • Brujas. Es considerada una de las ciudades más románticas de Europa; sus canales, sus pintorescas casitas y el olor a chocolate que desprenden la mayoría de tiendas de la ciudad convierten esta escapada en un auténtico destino dedicado al amor. Recibe cada año más de 3 millones de visitantes, y es que su proximidad con Gante o incluso con la misma capital hacen que sea una ciudad perfecta para recorrer en un solo día. Si dispones de más tiempo en Bélgica, no lo dudes y ven a conocer Brujas.

Vista de la ciudad de Brujas

  • Bruselas. Teniendo en cuenta que nuestro vuelo llegará y partirá desde alguno de los aeropuertos de Bruselas, es difícil pasar por alto la visita a la capital del país. Sin embargo, son tantas las opciones de ocio y culturales que ofrece, que es preferible dedicarle varios días sólo a esta ciudad. Su espectacular Grand Place, el gracioso Manneken Pis o el moderno Atomium son algunas de los muchísimos atractivos que no podrás perderte. Bruselas es una parada casi obligatoria en todo viaje a Bélgica, pero si dispones de poco tiempo te recomendamos que viajes a otras poblaciones más pequeñas.

Catedral de Bruselas