Hace aproximadamente unos 100 años, el baño se efectuaba una vez por semana pero en la actualidad y sobre todo en países desarrollados se ha arraigado mucho la costumbre de tomar un baño diario ya que se piensa que la buena salud está muy ligada a la buena higiene.

Esta afirmación es totalmente correcta pero siempre hay que buscar la medida exacta de nuestra higiene personal para que resulte beneficiaria. Hay que mencionar que existen personas cuyo baño diario no le afecta a su piel para nada ya que su composición química es diferente. Veamos algunos consejos para que el baño diario no suponga un problema.

Consejos para no dañar la piel con el baño

En este sentido, se recomienda que alguna vez se pueda uno saltar ese baño  diario sobre todo si no se realizó mucha actividad física. Es beneficioso utilizar jabones muy suaves, el agua tibia y aplicar crema hidratante  después de cada baño para combatir la sequedad de la piel.

Es bueno hidratar la piel tras cada baño

No hay que olvidar que el secado brusco con la toalla puede resultar también especialmente dañino por lo que se recomienda utilizar un material terso y suave que no nos raspe.

Curiosamente, nuestra piel es el órgano más extenso del organismo y  se divide en dermis, hipodermis y epidermis que es la capa más superficial. Es  también uno de los órganos más importante ya que nuestra piel cumple con funciones básicas para nuestro organismo como son la protección contra otros cuerpos extraños evitando infecciones, nos protege de posibles traumatismos físicos como quemaduras, limita la pérdida de líquidos, regula nuestra temperatura corporal, nos proporciona especial percepción sensorial, produce vitamina D, repara las heridas superficiales, excreta sudor, urea y ácido láctico.

Y no podemos olvidarnos de mencionar que es capaz de expresar distintas emociones. Por todo ello es necesario proteger y cuidar nuestra piel de cara a un prematuro envejecimiento ya sea debido a nuestros hábitos cotidianos o el uso productos inadecuados.