Cómo ofrecer una autocandidatura

  • ¿A quién puedo interesar? Esta es la primera reflexión que debemos hacernos cuando queremos enviar currículums a empresas en las que no tenemos constancia de que quieran incorporar a nadie nuevo en su personal. Para ello, haremos un análisis de nuestras experiencias y conocimientos y justo después elaboraremos un listado de compañías a las que podamos interesar. En esta lista ‘no te cortes’, deben tener cabida las pequeñas, medianas y grandes empresas ya que cualquiera de ellas podría sacar un puesto vacante en un periodo de tiempo corto.
  • CV y carta de presentación. Estos dos documentos son ‘nuestra llave’ para conseguir un nuevo empleo ya que en ellos se resume lo que somos, lo que se nos da bien, aquellos conocimientos que hemos adquirido y nuestras principales habilidades. Lo ideal sería elaborar un CV diferente por cada empresa que te presentas como candidato, pero como eso nos llevaría mucha dedicación, te recomendamos que por lo menos dispongas de dos o tres currículums diferentes redactados por tipología cronológica, funcional o de competencias. En cuanto a la carta de presentación sí que te aconsejamos que la modifiques en función de la compañía a la que te quieres dirigir, personificándola en cada caso y resaltando sus cualidades según te pueda beneficiar.
  • Entrega de la candidatura. Sabemos a qué empresas queremos postularnos y tenemos los documentos perfectamente elaborados para los puestos de empleo que podemos desarrollar; ahora nos queda saber quién es el que recoge nuestro CV. Debemos asegurarnos de que tanto el currículum como la carta de presentación así como las cartas de recomendación que queramos adjuntar, llegan a manos de la persona idónea. Ésta debería ser algún empleado de recursos humanos o que directamente pudiera hacérsela llegar a la gerencia de la compañía. Aquí deberemos analizar si nos es más beneficioso entregarlo personalmente o enviarlo por correo electrónico; ya que por ejemplo en un supermercado lo puede recoger un cajero sin tener la certeza de si lo entregará, y si lo envías por Internet, puedes dirigirte directamente al departamento de recursos humanos.
  • Realizar un seguimiento. Si la lista de empresas a la que vamos a enviar nuestra autocandidatura es muy extensa, deberemos realizar un seguimiento de las entregas realizadas. Para ello te recomendamos que crees una tabla con el nombre de las empresas, el tipo de documento entregado, cómo se hizo dicha entrega y en qué fecha. En ocasiones, las propias empresas se molestarán en contestarte diciendo si en ese momento están buscando un candidato o no; si es así, anótalo también para pasado el tiempo volver a insistir.

¿Qué podremos conseguir?

A pesar de que sea algo laborioso dedicar tiempo en buscar posibles empresas, realizar nuestros documentos y hacer entrega de ellos, son muchas las ventajas que podremos sacar de este proceso. La principal es que si casualmente estaban pensando incorporar a alguien con nuestro perfil pero todavía no habían elaborado la solicitud de candidatura, seremos la primera opción en su lista de postulantes. Otras veces pasa un tiempo desde que entregamos nuestra autocandidatura, pero si se plantean incorporar a alguien hacen uso del ‘montón’ de CV recogidos cuando no necesitaban a ningún empleado y empiezan a buscar al candidato desde ahí.