La imagen es importante y hay ciertos aspectos que es muy importante cuidar:

  • El pelo. No es necesario acudir a la peluquería dos veces por semana y todos sabemos que a veces las cosas se complican y no da tiempo de lavarse el pelo, pero si ocurre eso y lo tienes largo lo mejor es recogerlo. En cualquier caso, aunque el corte o el color sean muy personales, la limpieza debe de ser algo indiscutible.
  • El olor. El olor forma parte de nuestro aspecto y de la opinión que causamos en los demás. Es evidente que hay que evitar los malos olores debidos a la falta de higiene y es algo que se da por supuesto, pero hay otros olores que también hay que evitar. Por ejemplo, comer ciertas especies hace que tengamos un olor particular que puede llegar a invadir el ambiente de la oficina, por lo que no deberían de hacerse ya que puede resultar molesto para el resto.

También hay que evitar perfumes muy fuertes. Si nos gustan podemos usarlos fuera del trabajo, pero allí debemos de respetar que compartimos un espacio reducido varias personas.

Cuida la ropa

La ropa es tan importante que merece mención aparte. No es necesario ir vestidos de marca o con ropa de alta gama, pero sí que es inexcusable que esté limpia y bien planchada para que no parezca que hemos dormido con la ropa con la que vamos a trabajar.

Aunque algunas empresas no ponen normas a sus trabajadores sobre la forma en la que han de vestirse, hay ciertas prendas que se deben de evitar en la oficina:

  • Las bermudas masculinas de playa. No importa el calor que haga fuera, no es de recibo acudir a la oficina en bermudas porque no es la playa ni es un chiringuito. Ni es profesional ni es respetuoso para el resto especialmente si son  tipo bañador que se utilizan para nadar.
  • La ropa excesivamente sexy. De igual modo, las faldas muy cortas o los escotes muy pronunciados tampoco son adecuados para la oficina. No solo es ropa que no es cómoda y no permite moverse con naturalidad sin mostrar más de lo debido, además da un aspecto muy poco profesional. Deja esa ropa para tus salidas fuera del trabajo.
  • Las chanclas. Por mucho que estén de moda y haya muchas marcas que las estén vendiendo a precio de zapato de diseño las chanclas no son para la oficina. Los zapatos abiertos se pueden aceptar pero los pies prácticamente desnudos no.
  • Gorras y viseras. En el interior de la oficina nadie necesita llevar uno de estos complementos, así que lo mejor es dejarlos en la percha al llegar y ponérselos al salir.