Aromaterapia y curación

No queremos hablar aquí de la curación mediante olores, ya que es una pseudoterapia que no está en absoluto demostrada. El uso de aceites esenciales para ayudar a curar problemas mediante masajes o aplicación tópica es algo demostrado desde hace siglos pero la influencia del olor para curar enfermedades carece de fundamentos científicos.

Por eso preferimos limitarnos aquí a su uso más lúdico, para relajarse o estimularse pero sin entrar en lo que son temas de salud más serios de los que, mucho nos tememos, algunos se aprovechan para sacar dinero fácil.

¿Qué olores nos influyen?

La lista de olores que pueden influirnos es amplia y muy variada, pero estos son los que principalmente se utilizan en la aromaterapia:

  • Cítricos: Los aromas cítricos, en especial la naranja y la mandarina, están asociados a la energía. Si se utilizan estos aromas cuando hay que realizar trabajos se supone que las personas se sentirán más estimuladas y resultarán más productivas.
  • Florales: Los aromas a flores o hierbas como las rosas o la lavanda tienen propiedades relajantes. Se supone que aportan la sensación de tumbarse en un campo y oler la naturaleza, por lo que resultan relajantes. Se suelen utilizar para calmar los nervios o para dormir.
  • Especias: El aroma de las especias se suele asociar a la sensualidad. La vainilla o la canela favorecen las relaciones sexuales y por eso las velas con este aroma son perfectas para una cena íntima.

¿Cómo se usan los olores?

Hay muchas maneras de utilizar los olores, la más habitual es a través del perfume, pero en este suele haber muchos aromas diferentes mezclados. Por eso, si se quiere un efecto mejorado se puede recurrir a

  • Inciensos. Los inciensos aromatizados tienen un olor intenso que no es del gusto de todo el mundo, pero es sin duda el que más se nota y aguanta. Si te gustan los inciensos y los olores protagonistas, estos serán tu opción.
  • Velas de olor. Las velas son, por el contrario, la opción más suave proporcionando un suave aroma que a veces pasa desapercibido, aunque se supone que actúa igualmente. En cualquier caso, todo dependerá de la calidad de las velas y del número de ellas que se prendan.
  • Aceites esenciales. Se trata verter unas gotas de aceite esencial en un cuenco con agua y colocar debajo, a una cierta distancia, una vela de té para que caliente el agua y se libere el aroma. Es una fantástica manera de ambientar cualquier hogar ya que el olor se hace notar pero no es molesto.
  • Geles para baño. Los geles para baño con aromas relajantes o estimulantes son muy utilizados y han demostrado mucha utilidad especialmente con los bebés, que parecen ser más sensibles a los aromas.