Un ejemplo de uno de estos caprichos de los amos para sus gatos, es el Hotel Aristide, en Paris. Una residencia de gran lujo para mininos, donde estos lindos bigotudos son auténticos príncipes a los que se trata a cuerpo de rey.

Su creador, un hombre muy particular

Este proyecto ha surgido de la mente de Gauthier Berdeaux, un treintañero que trabajaba en el sector de las comunicaciones y que ha dejado todo para emprender este proyecto, inspirándose en su propio caso. Berdeaux tiene un gato que recogió en la calle y que ha pasado de tener un futuro bastante negro a ser el inspirador del primer hotel felino del mundo, el cual por cierto lleva su nombre, Aristide.

Cuando Berdeaux tenía que ausentarse por motivos de trabajo, se encontraba con que no tenía donde dejar a Aristide, al menos ningún sitio en el cual este fuera tratado tal como deseaba. Y decidió crearlo él, diseñando el edificio del hotel con la colaboración de arquitectos, diseñadores de interiores y, por supuesto, veterinarios clínicos y expertos en psicología felina.

Los gatos disfrutarán en un hotel creado para ellos

Un hotel lujoso pero económico

Las habitaciones de cuatro metros cuadrados, cuentan con escondites, recovecos y plataformas para que los gatos puedan trepar, saltar y estirarse sin problemas. Por supuesto cuentan con mullidos cojines para poder dormir y una sala de juegos comunes donde socializar.

En todo momento estarán atendidos por dos asistentes veterinarias que cuidarán de que todo vaya como es debido y atenderán cualquier problema de salud que pudiera surgir. Y seguro que estarás pensando que todo esto debe de tener un precio a la altura de lo que sin duda es un capricho para privilegiados. Pues ni mucho menos,  una noche en este hotel cuesta tan solo 25 euros, lo cual, para todo lo que se ofrece, es una factura bastante económica.

¿Veremos pronto un hotel de este tipo en España? La verdad es que en España podríamos verlo fácilmente, aunque ya hay en el país residencias para mascotas que están sin duda a la altura del Hotel Aristide tanto en calidad como en servicios.