Son chiquitinas, ya que las más grandes pueden medir 25 cm, de los cuales una tercera parte corresponde a la cola. Es fácil de identificar porque tiene cinco listas oscuras, negras o pardas, en su espalda. Entre estas, tiene otras franjas blancas o beis.

Son animales muy inquietos y nerviosos, pero en invierno es normal que hibernen. Aunque pueden llegar a establecer cierta relación con las personas, no son mascotas domesticadas y siempre tendrán su pincelada salvaje y libre. Por esto hay que ser muy cuidadosos, ya que es fácil que se escapen aprovechando cualquier descuido.

Sus jaulas

Aunque son pequeñitas, las ardillas coreanas necesitan mucho espacio para correr y saltar, si no dejamos que lo haga, el estrés puede hacer que enfermen.  Una ardilla sana, bien cuidada y con espacio para jugar, ramas para trepar y elementos de juego, puede llegar a vivir diez años. Mucho más que un ejemplar que esté recluido en un pequeño espacio.

Ardilla coreana en una jaula demasiado pequeña

La jaula debe de tener como mínimo: ramas de árbol natural o artificial bien sujetas para que pueda trepar y desplazarse. Una caseta en lo alto, en donde pueda esconderse y dormir. Un comedero pesado que no vuelque al jugar. Un bebedero con boquilla, situado en el exterior de la jaula con la boquilla hacia adentro. Una zona con sustrato, preferiblemente natural, a dónde irá a realizar sus necesidades.

Además, a las ardillas les encanta darse baños de arena cuando hace calor, así que si le pones un cajón con arena al menos durante el verano, la harás realmente feliz.

Se las debe de dejar jugar en libertad en un espacio seguro, soltándolas cada día siempre y cuando no estén hibernando.

La comida

La base de su alimentación debe de ser una mezcla especial a base, entre otras cosas, de arroz, cereales, pipas de girasol y avena. Aunque podemos hacer nosotros mismos la mezcla, la mejor forma de asegurarse de que coma de forma equilibrada es comprar una mezcla de una buena marca, que nos garantice que es completa.

Para completar esta mezcla se le pueden dar pequeñas cantidades de verdura o fruta. También le gustan los insectos del tipo de los que se dan a los reptiles, pero esto no es agradable para todo el mundo y no son imprescindibles para ellas.

Recuerda que el animal es muy pequeño, por lo que la cantidad de comida debe de ser proporcional a sus necesidades. Una ardilla adulta puede estar satisfecha con 25 gramos de comida al día y darle más solo hará que sufra problemas de sobrepeso.