1. Mejora del CV. Tanto si empezaste las prácticas sin motivación como si a lo largo de las mismas te das cuenta que no te gusta la tarea a realizar, piensa que será una experiencia para tu CV y que no debes ‘tirar la toalla’. Será una de las primeras tomas de contacto que tendrás con el mundo real y tu oportunidad para poner en práctica todo lo aprendido durante tu formación académica.
  2. Profesionalidad. No olvides que aunque estés bajo un contrato de prácticas de cara a la empresa debes ser un profesional más y necesitas esforzarte más que el resto de compañeros para demostrar que mereces ser contratado. Para ello, debes evitar pasar desapercibido y responsabilizarte con todas las tareas que te encomienden durante tu periodo en la empresa.
  3. Relaciones entre compañeros. Intenta integrarte lo más rápido posible ya que los compañeros serán tu principal apoyo para adaptarte a las exigencias de la empresa. Mantener una actitud abierta, extrovertida y participativa te hará ser aceptado por el grupo y te aportará una experiencia positiva durante tu paso por la compañía. Si hay más becarios que han entrado a la vez que tú, no los veas como competidores sino intenta aprender de ellos cada día.
  4. Si dudas, consulta. Es totalmente normal tener dudas o sentirse ‘perdido’ durante los primeros días de trabajo, pero esto se agrava todavía más cuando son nuestras primeras prácticas en una empresa o no tenemos ningún tipo de experiencia en ese sector profesional. De esto es consciente tanto la empresa como sus trabajadores, por lo que no ‘te cortes’ en consultar todas tus dudas con tus compañeros. Cuanto antes te adaptes a la empresa, más posibilidades tendrás de que la compañía vea en ti a un futuro empleado.
  5. Disponibilidad 100%. A lo largo de tus prácticas pueden surgir cambios o imprevistos que hagan que tengas que adaptarte a nuevas exigencias diferentes a las que acordasteis en el contrato. Tu disponibilidad debe ser total y no poner pegas en cuanto a horarios, cambios de localización o traslados entre departamentos. Si tu situación personal es incompatible con algunas de las exigencias de la empresa, debes comentarlo cuanto antes con tus superiores y ser sincero a la hora de plantearles tu malestar.
  6. Si te dan la oportunidad, no la rechaces. Durante las prácticas de verano la empresa suele estar escasa de personal, por lo que es muy habitual que se ofrezca hacer a los becarios tareas que habitualmente lleva a cabo un trabajador fijo. Es normal que si te asignan realizar algo que no has hecho nunca te asuste, pero ¡no lo rechaces bajo ningún concepto! Si te dan esa oportunidad es porque en el poco tiempo que han trabajado a tu lado han visto que estás capacitado, así que antes de desistir aprovecha la ocasión para demostrar lo que vales.
  7. Mantén el contacto. Y sin con la llegada de septiembre tus jefes te dicen que las prácticas de verano se han acabado y no pueden incorporarte a la plantilla, termina la relación con ‘buen sabor de boca’ para la empresa. Es decir, agradece a tus superiores y compañeros la oportunidad de haber trabajado con ellos, recuérdales tu disponibilidad para volver a incorporarte en caso de que lo necesitaran e intenta mantener las relaciones que hayas establecido con otros empleados.