Durante el desarrollo del niño se le puede ir introduciendo a diferentes tipos de instrumentos y así descubrir con cual se identifica más. Incluso existe un método japonés llamado Método Suzuki, creado por Shinichi Suzuki y que básicamente se basa en nuestro talento innato para asimilar los sonidos y de esta forma podemos aprender el lenguaje musical de cualquier instrumento, ya que todos somos capaces de aprender por imitación, por ejemplo así aprendimos a hablar.

Este método japonés se puede comenzar a utilizar desde los 3 años en adelante y se hace en compañía de sus padres, si participan ambos en mucho mejor. Es una actividad que se trabaja con la memoria, escuchamos y tratamos de reproducirlo, sin partituras ni clases didácticas aburridas. Esta forma hace que el aprendizaje sea más fluido e instantáneo, así como la forma en que aprendemos a hablar antes que a escribir. El enseñarle el uso de un instrumento musical a un niño no solo tiene que ir atado a una profesión en el futuro, también es algo bueno que aprender por un simple pasatiempo.

Si bien la edad promedio son los 3 años, al niño se le puede ir induciendo desde más pequeños ya que este método se mueve bajo la base de que todos nacemos con aptitudes para la música, solo que la mayoría no llegamos a desarrollarla. Si bien el método Suzuki es más asociado a la flauta y al piano, realmente fue creado para el violín y desde ahí se ha ido adaptando a diferentes tipos de instrumentos como la trompeta, el arpa o el clarinete.

La inclusión de ambos padres en el aprendizaje de cualquier tipo de instrumento genera en el niño cierta confianza, mejorando la comunicación que hay entre los tres reforzando su vínculo. Ambas partes comienzan desde cero y van cometiendo errores juntos. También si tu hijo tiene algún problema para comunicarse, este método puede ayudar a que el niño se sienta más seguro de transmitir sus emociones, según algunas investigaciones puede ayudar mucho en casos de autismo.

La música puede ser el perfecto relajante que hay, de adultos podemos poner nuestras canciones favoritas y comenzar a relajarnos solo con escucharlas. Con los niños esto funciona de igual forma, muchas veces pensamos que por ser pequeños no se estresan, pero ellos también pueden llegar a generar ansiedad y estrés,  el método Suzuki junto con la música puede ayudar a eliminar estos problemas en nuestros hijos. El aprender a tocar algún instrumento musical no es una pérdida de tiempo y es algo que beneficiara tanto a los adultos como a los niños.