Uno de los padecimientos que más lastran nuestra alegría es el estreñimiento. Mezclar dos puñados de la hierba con dos de genciana y dos de anís; uno de romero y otro de hierbabuena es el remedio clave. Se vierte en un recipiente y se deja hervir en una taza de agua. Una vez que la mezcla haya llegado al punto de ebullición se deja reposar por cinco minutos, por último, se cuela y se bebe después de cada comida. Así el problema desaparecerá para siempre, y también los enojos que trae consigo.

Detalle de una hoja de hinojo

El hinojo también calma problemas como la tos, la bronquitis y el asma. Pueden ser hervidas sus hojas y respirar sus vapores para aliviar tales padecimientos. También resulta aceptado el tomar durante tres días dos gotas de esencia de hinojo disueltas en azúcar, después de las principales comidas del día.

El hinojo relaja los ojos, sobre todo en los casos de glaucoma, mediante la decocción de 40 gramos de semillas por cada litro de agua, y así disminuye la excesiva presión intramuscular. Debe beberse un par de vasos al día.

Y para los nervios en la boca del estómago, padecimiento conocido en algunos países latinoamericanos como “salto”, se aconseja la decocción, durante 20 minutos, de una cucharadita por vaso de agua de la mezcla (a partes iguales) de hojas de tilo, hinojo, salvia y milenrama. Igualmente, ingerir varios vasos en el día reduce la sensación de opresión nerviosa en el vientre.

Planta del hinojo en estado natural

Al ser un afrodisiaco por excelencia, aumenta el deseo sexual, siendo muy útil en los casos de impotencias. Por ejemplo, se puede preparar la siguiente receta: se macera la planta en vino durante 15 días y se ingiere un vaso antes de irse a dormir. También sirve la decocción de 10 gramos de la raíz y tomarse tres tazas diarias, o bien macerar durante diez días un par de cucharadas de canela en rama triturada con un par de cucharadas de frutos de hinojo en un litro de vino blanco. Se filtra el líquido, se introduce en un frasco y se bebe después de los desayunos durante 15 días, se descansa 4 y luego continúa el ciclo. De esta manera, adiós al enojo, y bienvenida toda satisfacción personal.