Sus registros históricos datan de millones de años atrás, incluso ocupando grandes territorios por su formidable tamaño. Su uso es tan variado en la actualidad que constituye una de las plantas medicinales de la que más auxilio solicitan las personas. Ahí están el combate de los hongos, al amenguamiento de las estrías, el contrarrestar la celulitis e incluso los desequilibrios hormonales.

Desde la antigua Grecia se recuerda su uso para curar los tendones doloridos. Muestra de ello es Galeno, uno de los padres de la medicina, quien donó su nombre para asignar a los médicos, quien la empleaba hervida para estos fines.

La cola de caballo se encuentra en estado natural en muchos países

Podemos aprovechar los beneficios que acontinuación pasamos a describir por medio de diferentes técnicas para su aplicación. La más extendida es la preparación de una infusión, a partir de las hojas secas de esta planta medicinal. Entre sus aplicaciones más importantes también encontramos los extractos, bien sea a través de cápsulas o como aceite, que suelen ingerirse y tienen también gran parte de los beneficios que la planta ofrece. Estos son todos los que nos ofrece la cola de caballo:

Sus efectos curativos los debe a la alta presencia de sales minerales, sobre todo silicio, potasio, así como los flavonoides y alcaloides (entre ellos, la nicotina) y los sapónidos. Todos estos en su conjunto ayudan a eliminar el sobrepeso, sobre todo por el hecho de eliminar el exceso de líquidos y las toxinas. En este sentido se recomienda mucho que se le utilice para combatir los cálculos renales, infecciones urinarias, cistitis, uretritis, inflamaciones de la vejiga o próstata.

Desde el punto de vista estético, se le recomienda para fortalecer las uñas y los cabellos (evitando que aparezcan canas), debido a su contenido de sílice, un componente clave del tejido conjuntivo que forma estas partes del cuerpo.

Por su capacidad astringente, es idónea para para cicatrizar y cerrar las heridas sangrantes, frenar las hemorragias nasales y curar las úlceras cutáneas. Asimismo tiene capacidad para reforzar los huesos y articulaciones. La pérdida de masa ósea es prevenida con la cola de caballo, así como sus beneficios en curar fracturas y lesiones articulares, debido a su fuerte contenido de sílice.

Cola de caballo seca para su aplicación en infusiones, por ejemplo

El sílice que posee ayuda también a mitigar los efectos de fatigas y lesiones. Este componente está presente en casi todas las partes de cuerpo, y su abundancia garantiza la recuperación de tejidos, por lo que su escasez se relaciona con problemas en dientes y huesos, así como con una baja resistencia física. 

Su alto contenido de potasio es otro de los ingredientes indispensables en cualquier dieta, ya que este se pierde con la orina, sudoraciones y diarreas, por lo que a partir de estudios recientes la cola de caballo se recomienda para fortalecer los músculos y para regular la presión arterial.

Evitar consumir extractos de la planta por más de seis semanas parece ser una lección muy aprendida, ya que recurrir a esta planta con demasiada frecuencia puede perjudicar el sistema digestivo, así como el urinario. Por su parte, en las embarazadas no se recomienda su uso, ya que el feto pudiera sufrir con sus principios activos, que llegarían a ser abortivos en cantidades grandes. No obstante, acudiendo a la lógica de un consumo moderado, la cola de caballo resulta una planta muy efectiva para una amplia variedad de males.