Y esto no es un problema que deba preocuparnos sólo en el caso de los conocidos como perros peligrosos, sino más allá, deberíamos preocuparnos en todos los casos si detectamos los síntomas de ansiedad en los perros. Aún en el caso de peludines de pequeño tamaño, los cuales no suponen un grave peligro de agresión, estar permanentemente ansiosos no es bueno y además de los problemas de conducta esto puede derivar en otros problemas de salud, tal como nos ocurre a las personas.

Detectar la ansiedad

Para detectar la ansiedad no hay nada como conocer sus síntomas, para ello veremos en primer lugar ciertos aspectos físicos que podremos reconocer fácilmente para saber si nuestr perro sufre este problema:

  • La mirada: los ojos muy abiertos, hasta el punto de que les ve la parte blanca o la mirada muy fija en un punto puede ser un síntoma de ansiedad.
  • La postura: un perro muy ansioso suele tirar de la correa durante el paseo y a menudo, ante otro animal, agacha la cabeza y las patas delanteras dejando elevadas las traseras. Esta es una postura muy típica de un animal ansioso.
  • Orejas y cola: las orejas hacia atrás y la cola recogida indican miedo, pero también ansiedad. Un perro que se pone así cuándo ve a otros animales, quizás se estrese ante su presencia y le produzcan miedo. A menudo esto ocurre tras haber pasado una experiencia traumática, como haber sido atacados por otro perro.

Además podemos comprobar que se producen algunos cambios de comportamiento que también se pueden ser debidos a la ansiedad:

  • Comida: en ocasiones pueden mostrarse ansiosos y nerviosos con la comida siendo esta la clave de su problema. Otros animales, sobre todo si en lugar de ansiedad sienten miedo, pueden llegar a perder el apetito ante una situación estresante para ellos.
  • Exceso de protección: los perros muy ansiosos suelen ser excesivamente protectores con algún miembro de la familia al que ven débil y que “adoptan” como suyo. En algunas ocasiones pueden incluso tratar de impedir que otras personas se acerquen y atacar a quiénes lo hagan.

Consejos importantes

Una vez conocemos sus síntomas principales, es necesario encontrar el modo de solucionar o al menos mitigar la ansiedad de nuestra mascota, así que vamos a ver qué podemos hacer para lograrlo. Para combatir este estado de ansiedad en tu perro, estos son los consejos que puedes seguir para tratar de reducirlo, varios pasos que puedes seguir para que se calme en diferentes situaciones y corregir su comportamiento:

  • Ante síntomas de ansiedad o miedo acude al veterinario o a un experto en comportamiento canino para que te guíe sobre cómo actuar para corregir el problema.
  • No mires fijamente a los ojos de un perro en estado de ansiedad, podría considerarlo una amenaza por tu parte.
  • Jamás dejes a un perro que presente ansiedad o miedo solo con niños. Aunque nunca haya sido agresivo puede llegar a tener algún comportamiento inesperado que para nosotros es inexplicable pero que responde a su instinto y sus problemas.