Vamos a ver cuatro animales que suelen causar miedo a las personas, pero que sin embargo son totalmente inofensivos y no podrían causarnos daño alguno, al contrario de otros que tienen una gran hermosura física pero son absolutamente letales.

Tiburón peregrino

Encontrarse con este gran escualo de grandes fauces puede ser una horrible impresión para cualquier submarinista inexperto, pero a poco que se conozca algo sobre estos animales se sabrá que solo se alimentan de plancton. Su forma de comer es similar a las de las ballenas, dejando que entre el agua con el alimento en su gran boca. Además, estos grandullones son muy sociables y a menudo interactúan con las personas y con los barcos de una forma bastante amigable.

A pesar de su gran tamaño, el tiburón peregrino es totalmente inofensivo para las personas

Tarántula Goliat

Esta enorme araña puede hacer desarrollar aracnofobia instantánea al más valiente, sobre todo porque alguno de estos ejemplares ha sido visto devorando un colibrí él solito. Su aspecto peludo y su gran tamaño causan mucho rechazo y repelús pero su veneno tiene en el hombre una incidencia menor que la picadura de una avispa. De hecho, son una mascota apreciada por aquellos que tienen el gusto de disfrutar de este tipo de animales.

La tarántula goliat resulta menos peligrosa que una avispa

El buitre

Este animal se suele asociar con las películas en las que se veían revolotear alrededor de un moribundo en un desierto, para desgarrarle con su pico y sus garras. Sin embargo, estos pájaros son totalmente inofensivos… siempre y cuando estés vivo. Son carroñeros que solo utilizan sus armas para arrancar la carne muerta en descomposición pero que no se meterían nunca con una persona viva.

Buitre peligroso a la vista pero realmente inofensivo

Las cucarachas

Aunque son animales que asociamos con la suciedad y las enfermedades, si nos encontramos con una accidentalmente y sube por nuestra pierna, tan solo tenemos que sacudirla para que se caiga. Las cucarachas, al contrario que otros insectos, no pican, por lo que no tienen por qué ser un problema.  Pero claro, eso lo sabe nuestro cerebro, nuestra parte irracional nos empujará a saltar y lanzarla lejos como si fuera lo más peligroso del planeta.

La cucaracha no resulta apenas peligrosa al no picar como lo hacen otros insectos