Para contratar un servicio de animación hay que seguir unos pasos muy recomendables y tener en cuenta determinados puntos:

  • En la invitación pedir que al confirmar asistencia con una antelación previa se indiquen cuantos niños menores 12 años acudirán y sus edades. De este modo no solo se podrá reservar el servicio de animación, también se podrá optar por menú infantil.
  • Una vez que se sepan cuántos niños acudirán y qué edades tienen quizás en el restaurante ya nos recomienden un servicio de animación infantil que trabaje con ellos habitualmente. Si es así todo será más fácil ya que conocerán bien el restaurante y sus áreas para poder organizar juegos, talleres de pintura de rostro, bailes etc. Algunos restaurantes ofrecen un servicio básico de animación como regalo a los novios, con posibilidad de ampliarlo pagando las tarifas establecidas.
  • Preguntad por la posibilidad de contratar además de animadores hinchables, karaokes etc. Esto siempre ayudará a que los niños se entretengan más, dependiendo de sus edades. Debe de haber al menos un monitor por cada diez niños. Al saber las edades de los niños asistentes será mucho más fácil saber qué organizar, por ejemplo un hinchable para los más pequeños y un karaoke para los más creciditos. El servicio de animación podrá darnos diferentes ideas ajustadas al presupuesto.
  • El servicio de animación no es un servicio de guardería, por lo que si va a haber niños muy pequeños que quizás se duerman o se aburran puede contratarse a mayores a un cuidador o cuidadora que se encargue de atenderlos. Los animadores se encargarían de los juegos y de garantizar la seguridad de los niños durante los mismos, así como de organizar diferentes actividades para que todos lo pasen bien.
  • Se debe de pedir al servicio de animación una hoja con sus condiciones, por ejemplo, si se hacen o no responsables de niños menores de tres años y nombres de las personas que van a estar a cargo de los pequeños. Esta hoja se les entregará a todos los padres para que sepan bajo qué condiciones están sus hijos y no haya malos entendidos durante la fiesta.

En muchos casos, los monitores no pueden ocuparse legalmente de niños menores de una determinada edad. Esto no quiere decir que no puedan participar en los juegos, pero tendrá que haber, obligatoriamente, una persona responsable con ellos. Si no hay cuidadores para niños pequeños los padres tendrían que acompañarlos o contratar por su cuenta un cuidador para su hijo, pudiendo ponerse de acuerdo si son varias personas en la misma situación.