Una de las opciones es diversificar, dependiendo del volumen a invertir, o sea dividir la inversión en diferentes productos. Uno puede ser un plazo fijo, otro los fondos de inversión regulados ya que son flexibles, seguros. Algo que no hay que olvidar son los costes de las inversiones, porque incide en el resultado final. El último elemento a tener en cuenta es que se trata de su patrimonio y hay que buscar que se mantenga estable a lo largo del tiempo y que se pueda obtener una renta aceptable.

Cuando se quiera invertir a corto plazo, o sea menos de un año: Cuenta Nómina de Bankinter (5% TAE el primer año y 2% TAE el segundo) o la Cuenta Única de Banco Mediolanum (2% TAE los 6 primeros meses), son dos ejemplos de cuentas que remuneran como depósitos pero que exigen la domiciliación de nómina. La Cuenta Naranja de ING Direct o la Cuenta Inteligente de EVO Banco, son dos alternativas que también remuneran al 2% sin requisitos de nómina domiciliada (ojo que la cuenta de ING solo los tres primeros meses).

Cuando se quiera invertir a mediano o largo plazo aquí sí se puede pensar en los fondos de inversión. Salvo alguno de los depósitos para clientes de elevado importe de sus ahorros, está claro que las rentabilidades que dan los fondos (aún teniendo que pagar comisiones y los depósitos) no es superior a la que dan los depósitos a medio y largo plazo. Fondos garantizados (capital garantizado al 100% al vencimiento), fondos garantizados de rentabilidad fija o garantizada (capital inicial y rentabilidad garantizada desde su inicio) y fondos estructurados (parte fija que es la que garantiza el capital inicial y parte variable que es la que da la rentabilidad), son los tres fondos que más han incrementado su cifra de dinero a gestionar procedente de depósitos bancarios.

Además, las gestoras de fondos han decidido reducir comisiones en la gestión de los mismos y también poner en el mercado fondos que en vez de dar la rentabilidad al vencimiento la dan de forma periódica (igual que los depósitos). Todo ello con la clara intención de atraer a los clientes de depósitos.

Ciertamente hay posibilidades de optar y dejar de lado los depósitos tradicionales es una realidad, dependiendo siempre del perfil del inversor.