El mercado financiero es muy volátil, así que no hay un resultado seguro sobre determinada transacción. La única razón que justificaría vender la casa sin detenerse a considerar si es mejor alquilarla, es el hecho de que necesites el dinero de manera urgente. De resto, conviene analizar la venta, ya que a largo plazo podríamos venderla por más dinero que en el momento presente.

Rendimiento del alquiler

Lo primero que debes evaluar es el porcentaje de rendimiento que representará el alquiler. De acuerdo con los especialistas, la rentabilidad de un alquiler deberá situarse por encima del 5% del valor total del inmueble. Esto implica saber con cierto grado de precisión cuál es el precio real de la casa, lo que nos lleva a realizar una investigación más profunda.

Contacta a una inmobiliaria

La inmobiliaria es una de las fuentes principales a las que deberás acudir para saber cuánto vale tu casa, incluso puedes iniciar un proceso de venta en modo de prueba, a fin de que te proporcionen un precio que se corresponda con la realidad.

Estudio del mercado

Se recomienda hacer un estudio de mercado, a fin de conocer otros precios de casas con características similares a la tuya. Esto permitirá que hagas un balance de los precios y determines si el precio en que tienes estimado vender la tuya, está correcto.

Ubicación de la propiedad

El lugar donde está situada la casa también influye en el hecho de saber si es más conveniente alquilar o vender. Por ejemplo, si la casa se ubica en una zona comercial, puede generar más dinero un alquiler, en lugar de una venta. De hecho, si esperamos un tiempo más, podríamos obtener más dinero, todo dependerá del ritmo que tenga el mercado, y de la economía nacional.

Costo de la transacción

Es importante evaluar los costos de cada transacción y decidir cuál podemos cubrir. La ventaja del alquiler es que tiene la modalidad de ser temporal y puede estipularse en un contrato una fecha límite, mientras que una vez ejecutada la venta, ya no se puede revertir.

Gastos de mantenimiento

Los gastos de mantenimiento de una propiedad también deben considerarse. A pesar de que alquilemos una casa, seguiremos siendo los propietarios, de modo que es nuestra responsabilidad cubrir los gastos que implica mantenerla. Si  no estamos en posibilidad de cubrirlos, quizá entonces es momento de considerar la venta.