Generalmente se nos dice que este tipo de dolencias son positivas, porque indican que nuestro organismo está respondiendo de buena forma al ejercicio, no obstante, estos dolores pueden afectar tu desempeño cotidiano. De acuerdo a los especialistas, las principales causas de ellos, se deben a que se produce un pequeño desgarre muscular, debido al exceso de ejercicio o la ejecución de nuevos movimientos, esto hace que se liberen enzimas y glóbulos blancos, que es lo que genera el dolor. Así que veamos el modo de eliminar lo antes posible este dolor muscular tras practicar algún ejercicio de cualquier deporte.

Crioterapia

La crioterapia es una técnica que utiliza el frío sobre el organismo para diferentes fines terapéuticos. Principalmente, tiene un efecto desinflamatorio, ya que disminuye la llegada de la sangre a una determinada zona del cuerpo. En el caso de los dolores musculares, actúa como analgésico de bajo impacto que resulta efectivo en la mayoría de los casos, aunque sus resultados pueden ser menores que en la termoterapia.

Termoterapia

Esta técnica terapéutica funciona de forma similar a la anterior, solo que utiliza el calor como principal elemento para actuar sobre el cuerpo. Puede aplicarse en forma de compresas, vendas, y también disminuye la inflamación, sirve para aliviar el dolor, mejorar la circulación sanguínea, etc. Proporciona resultados más eficaces, dependiendo de la intensidad del dolor que presente la persona.

Descanso

Algunas personas llevan una rutina cotidiana muy agitada, por lo que no tienen tiempo suficiente para recuperarse de su jornada de ejercicios. El descanso es una de las mejores formas de recuperarse de las dolencias musculares posteriores al ejercicio, ya que durante este tiempo, que deben ser mínimo ocho horas diarias, las células realizan su proceso de regeneración y los tejidos se restauran.

Masajes

Los masajes son otra opción favorable, para minimizar las dolencias producidas luego de la jornada de ejercicios. Incluso pueden combinarse algunas de las técnicas anteriores, y utilizar cremas frías o tibias. En todo caso, la base del masaje es la técnica. Si ninguna de estas iniciativas funciona, entonces consume algún analgésico en forma de píldora, o acude a un especialista si el dolor es demasiado fuerte.