Ingredientes

  • 16 alitas de pollo
  • ½ taza de salsa de soja ligera
  • ¼ de taza de azúcar oscura o moscabado
  • El jugo de un limón verde
  • ½ cucharada de jengibre picado fino
  • ½ cucharada de ajo picado fino
  • 2 cucharadas de crema de cacahuate
  • ½ cucharada de Sriracha sauce o ají en hojuelas
  • ½ cucharada de salsa de tamarindo
  • 1 cucharada de fécula de maíz disuelta en agua
  • Harina y aceite para freír las alitas

Instrucciones

Primeramente en un refractario grande colocamos la harina, si se desea una capa de rebosado más densa y crujiente se puede usar también harina paraguaya, o de maíz fino. Se cubren las alitas con la harina y se dejan reposar unos minutos en el congelador para que el golpe de helado y caliente haga más crocante la alita.

Colocamos abundante aceite en un sartén para freír y una vez que alcance el calor adecuado, freímos las alitas cuidadosamente hasta que estén doradas y crocantes.

En un recipiente aparte combinamos todos los ingredientes restantes cuidando que se integren a la perfección y llevamos a fuego medio hasta que veamos espesar la salsa.

Una vez espesa, colocamos las alitas en el sartén cuidando que cada una se cubra a la perfección con la salsa y evitando el exceso de esta. Llevamos a la mesa y disfrutamos con una guarnición de papas fritas, apio o con fideos fritos.

Alitas de pollo bajas en calorías

Como podemos ver no son exactamente bajas en calorías estas alitas pues se consume la piel y se fríen en abundante aceite. Si queremos cuidar nuestra salud y prepararlas de una forma más light, de un modo bajo en calorías, podemos hacerlo de un modo eficaz. En calor podemos retirar la piel, cubrir las alitas con la harina, rociarlas con un poco de aceite de oliva o de coco y llevarlas al horno hasta que se doren a la perfección, para posteriormente cubrirlas con la salsa.

Saltando el paso de freír las alitas obtendremos un plato más equilibrado que podemos acompañar con palitos de apio y zanahoria a fin de integrar además vegetales a nuestro alimento.