Los mejores alimentos contra las defensas bajas

Para llevar adelante una dieta que refuerce nuestras defensas, es fundamental tener una alimentación fresca y variada que contenga productos ricos en vitaminas y minerales de todo tipo. A través de una dieta correctamente equilibrada podremos incorporar todos los nutrientes que necesitamos. A continuación revisaremos qué tipo de elementos necesitamos introducir a nuestra vida diaria para mantener las defensas inmunológicas elevadas y protegernos de las enfermedades.

Vitamina C. No es casual que la típica receta casera de la abuela para curar el resfriado sea tomarse un buen jugo de naranja exprimido. La vitamina C aumenta la producción de interferón, químico encargado de bloquear el paso de diversos virus que producen infecciones, por lo que si incorporamos alimentos ricos en vitamina C sin duda potenciaremos las defensas. En cuanto a las fuentes alimentarias que contienen esta vitamina, podemos mencionar el kiwi, el mango, la piña, los cítricos en general, los pimientos, los tomates, entre otros.

Alimentos con vitamina C para cuidar las defensas

Vitamina E. Estudios han demostrado un aumento considerable en las defensas al administrarse suplementos de vitamina E en distintas personas, por eso se recomienda incorporarla a la dieta si buscamos estar más protegidos en determinado momento. Las fuentes alimentarias ricas en vitamina E son el aceite de soja, el germen de trigo, todo tipo de cereales de grano entero como pan o arroz, aceite de oliva, frutos secos y todos los vegetales de hoja verde.

El aceite de soja puede ayudar mucho a cuidar las defensas

Hierro. En muchos casos el déficit de hierro suele llevar automáticamente a que exista una caída importante en el sistema inmunológico. Por eso es fundamental asegurarnos de tener un buen nivel de consumo de hierro. En general a este nutriente lo encontramos en las carnes rojas, en los huevos, en el pescado e incluso podemos encontrar una buena porción de hierro en los lácteos.

Alimentos ricos en hierro

Selenio. Finalmente, el selenio es otro de los nutrientes que no nos puede faltar en nuestra dieta ya que la carencia del mismo hace que disminuya la actividad bactericida del organismo y que estemos más vulnerables a virus y enfermedades de todo tipo. Lo encontraremos en alimentos como los cereales, los huevos y la carne.

Los cereales son ricos en selenio