Purés de verduras y frutas

Es el primer alimento después de la leche, y es sencillo de preparar, más prefiere cocinar al vapor las verduras para que no pierdan sus nutrientes. También algunas verduras se pueden cocinar en el horno a baja temperatura para evitar que se quemen, solamente lograr que se ablanden. Los vegetales y frutas más indicadas para puré son:

  • Zanahoria
  • Remolacha o betabel
  • Camote o batata
  • Brócoli
  • Coliflor
  • Manzana
  • Pera y frutas con bajo contenido de azúcar.

Carne como la roja y la de pollo sí se pueden cocinar hervidas hasta que la carne se ablande a la perfección, misma carne que se puede combinar con verduras para lograr purés más ricos en nutrientes. Evita espesar con crema porque puede ser pesado para el bebé, prefiere espesar con un poco de pan o incluso con papilla de cereales.

Cubitos de fruta

Algunas verduras y frutas de pulpas blandas se pueden dar al bebé en pequeños cubitos como la pera, el aguacate, el durazno o el plátano (aunque su alto contenido de azúcar puede ser perjudicial a su paladar, pues repelerá lo salado). Así mismo, las frutas y verduras también se pueden llevar a la vaporera cortadas en cubitos si tienen una pulpa más firme. Esto para cuando el bebé empiece a tener sus primeros dientes, a fin de que se acostumbre a usarlos para alimentarse.

Cubitos, julianas o alimentos rayados pueden ser de especial ayuda al momento de que el bebé estrene sus dientes, más supervisemos sus primeros alimentos de este tipo.

Papillas con legumbres

Ahora bien, los purés de verduras y frutas son los más comunes, pero por su alto contenido de hierro y proteínas los granos, conocidos como legumbres, entre los que encontramos las lentejas, los garbanzos y frijoles son recomendables para el bebé. Cocina a la perfección los granos y prepara papillas con ellos.

En el caso de lentejas o frijoles, evita los gases en el bebé que pueden ser tan incómodos sumados a los que el biberón puede provocarle, agregando epazote, ajo hinojo o jengibre, pero apenas un poco para no alterar los sabores en el paladar del bebé.

Además con la ayuda de tu pediatra logra una dieta balanceada para tu bebé, que combine estas tres formas de preparar sus alimentos diarios.