No pondremos en duda que la lactancia es una de las fuentes de nutrientes y energía que el bebé necesita desde el primer día de nacido. Con darle leche materna prevenimos de muchas posibles enfermedades como las diarreas o alergias y en la actualidad no hay ningún tipo de alimento o suplemento que pueda asimilar sus características. La lactancia también beneficia a la madre ya que permite que el útero regrese a su tamaño normal, recuperando con esto el cuerpo que tenia antes del embarazo.

Existen otros tipos de alimentos que se le pueden proporcionar en los primeros meses, pero solo en casos especiales donde no se le pueda dar pecho. En el mercado actual existen diferentes tipos de formulas maternas que se hacen a base de leche de vaca modificada para que contenga los nutrientes necesarios para el bebé. Si durante el tiempo que se le de esta formula el niño mantiene un peso saludable y crece de forma normal, no es necesario el adquirir otro tipo de alimentación hasta que llegue el momento de que coma alimentos sólidos.

Luego del periodo de lactancia, se comenzaran a dar alimentos un poco más sólidos. Pero al decir “sólidos” no nos referimos a comida como tal, son más bien purés o papillas de fruta con las cuales se les comienza a dar a conocer otros sabores y texturas. También venden cereales blandos a los que solo se les agrega leche, haciéndolo un buenísimo desayuno o merienda. Actualmente hay jugos y purés de frutas de todos los tipos de deliciosas combinaciones. Los purés también pueden ser de verduras, con esto iremos haciéndole un buen habito alimenticio donde el se acostumbre al sabor.

Un punto importante es el de hacer esta transición de liquido a solido de forma sutil y lentamente, así que es probable que los primeros meses luego de la lactancia, tengas que administrar ambos. Se recomienda comenzar con un tiempo de comida primero y el resto del día se le de pecho. Podría irse aumentando los tiempos de comida mes con mes.

Luego de la lactancia y el puré podemos comenzar a otorgarle al rey de la casa pequeños regalos dulces como flanes o postrecitos que podrían reemplazar al puré de frutas. Alrededor del séptimo mes ya se le puede comenzar a dar papillas de arroz o pollo. Siempre hay que tener en cuenta el consultar con el doctor cualquier cambio en la alimentación del niño, para evitar problemas futuros.