Este proceso de alimentación esta basado en el equilibrio, fue traída desde Japón en los años 30’s por George Ohsawa y desde entonces a encontrado sus vías de difusión por medio de personas que pueden dar fe de todo lo bueno que trae la alimentación macrobiótica. En forma más clara, este estilo de alimentación esta basado en el Yin y el Yang donde hay alimentos con fuerza expansiva terrestre y alimentos con fuerza celeste más contractiva.

Por su procedencia asiática, este estilo de alimentación tiene una manera de equilibrar el buen comer, la tolerancia y la serenidad espiritual estableciendo una relación entre nuestros estados de animo y nuestra alimentación. Con esto lo único que se logra es una alimentación más saludable y con esto evitar tantas enfermedades que se dan por nuestros malos hábitos alimenticios.

¿Qué debo comer?

Podría sonar complicado, pero solo es de saber combinar y medirnos al comer. Hay ciertos porcentajes que pueden ayudarnos a medir nuestras raciones de comida y así ayudarnos a llevar mejor el estilo macrobiótico. Tu día tiene que tener las siguientes características:

  • 40% y 60% Cereales integrales: estos incluyen el arroz, la avena, el trigo, cuscús, cebada, harinas, pan dándole preferencia a los cereales que sean de grano ya que los cereales en forma de harina son más difíciles de digerir.
  • 20% y 30% Verduras: procurar que las verduras sean consumidas en formas diferentes como semi cocidas, muy cocidas o crudas. Algunas de las verduras de uso diario son las zanahorias, calabaza, brócoli, col, perejil, champiñones. En el caso de las verduras no se recomienda comer papas, tomates y las berenjenas o por lo menos no ingerirlos muchas veces en la semana.
  • 5% y 10% Legumbres: estos incluyen garbanzos, lentejas, judías blancas o rojas. Acá también se pueden incluir derivados como el tofu o el natto.

Adicional a todo esto también se deben de tomar por lo menos 1 o 2 sopas al día. Usualmente estas sopas son de verduras. Entre las sopas mas recomendables esta la de miso ya que esta tiene entre sus efectos beneficiosos el de regenerar la flor intestinal.