En primer lugar hay que pensar en las proteínas: yogures, carne, pollo, atún, frutos rojos, cereales integrales. Es importante el papel que juegan las proteínas en la nutrición.

En segundo lugar los carbohidratos de manera controlada: pan, tostadas, galletas, torta. En lo posible a base de harinas integrales ya que son mucho más saludables. Los carbohidratos son necesarios porque dan energía al cuerpo.

En tercer lugar hay que pensar en vitaminas y minerales que tienen su contribución a la nutrición: se encuentran en frutas y verduras como naranjas, manzana, banana, tomate, etc., por eso se puede preparar una rica ensalada que contenga todos los colores así nos aseguramos estar incluyendo la mayoría de las vitaminas y minerales.

Envolverlos bien ya sea con film o bolsitas herméticas y la lonchera tiene que ser térmica para que los yogures o carnes no pierdan la cadena de frío, sobre todo en época cálida.

Vigilemos todos los alimentos que consumirán los niños durante la jornada escolar

Todo lo que debes tener en cuenta

El menú tiene que ser variado para que el niño se sienta atraído por los alimentos. Las recetas en lo posible que sean originales y sabrosas. En lo que se refiere a bebidas, lo mejor es el agua antes que una gaseosa. Los jugos naturales también  son una opción acertada. Es bueno que ellos intervengan en la preparación de la lonchera para que estén de acuerdo con lo preparado. Se debe conversar sobre lo conveniente a la salud y, en todo caso, prever un día de comida un poco "basura", lo importante es que el niño en poco tiempo entienda la necesidad de una buena alimentación.

Las porciones que corresponden a cada edad se pueden conversar con el pediatra y con el niño. Algunos niños son delgados pero de muy buen comer y necesitan porciones un poco más abundantes, cuando el niño tiene problemas de sobrepeso o tendencia a engordar, las porciones tienen que ser un poco más estrictas y, sobre todo, convenidas con un nutricionista que haga un seguimiento o tratamiento del niño.

En todo momento es importante el diálogo cualquiera sea la problemática, en especial la comida que a veces genera controversias entre padres e hijos. Siempre es bueno el equilibrio, siempre es bueno el consenso ya que las cosas hechas con el conocimiento de por qué se piden se realizan con ganas y compromiso.