A la hora de dar la papilla al pequeño agapornis, habrá que usar una jeringuilla sin aguja, algo que si lo sacamos nosotros del nido, tendremos que que acostumbrarlo a comer con esta herramienta, no sin antes asegurarnos que el polluelo ha vaciado por completo el buche de las semillas con que sus padres lo alimentaban. Las primeras veces, habrá que echarle muy poca cantidad, la suficiente para que la pueda saborear, así en repetidas ocasiones hasta llenar el buche, por lo menos que pueda aguantar una hora. Después repetir operación. Después de dos o tres, veces, el polluelo habrá perdido el miedo a la jeringuilla, pues habrá comprendido que eso significa comida. Por lo tanto ya podremos darles tomas completas a su debida hora.

Es necesario alimentar con paciencia al agapornis para que se desarrolle sin problemas y estrechar vínculos

Es importante ponerle la punta de la jeringa a la derecha del pico, teniendo el polluelo frente a nosotros. Si la pusiéramos por el lado izquierdo, podría entrar papilla por la tráquea, que esta llegue a los pulmones y el polluelo muera por asfixia.

A los polluelos se des debe suministrar entre 7 y 10 ml de papilla tres veces al día. Si se les suministra por la mañana, a mediodía y por la noche, también sería aconsejable una merienda a media tarde. Eso sí, nunca darle de comer si aun tiene comida en el buche, algo que podemos comprobar mediante el tacto.

La papilla que sobre, se debe tirar, nunca guardar para otras tomas posteriores. Hay que prepararla cada vez que haya que darle de comer.