No todas las personas notan los mismos síntomas ni les pasa con todas esas frutas, pero es habitual que los alérgicos al polen de gramíneas y abedul también sean alérgicos al melón.

Síntomas de la alergia al melón

Los síntomas de la alergia al melón varían en intensidad según la persona y afectan más cuánto más madura está la fruta. Suele estar relacionada con picores en la boca, en los labios y sobre todo irritación en la garganta.

En los casos más graves se pueden inflamar las anginas, los labios o ligeramente la lengua, pero en cualquier caso no es peligroso y la hinchazón desaparece al poco tiempo. El picor de garganta puede durar todo el día.

¿Qué puedo hacer si soy alérgico al melón?

Dado que no es una alergia peligrosa cada persona debe de decidir qué es lo que quiere hacer. Lo más recomendable es, en cualquier caso, no abusar del consumo de esta fruta ya que la irritación de garganta puede acabar causando un problema si se toma melón todos los días.

El melón cocinado o procesado no produce alergia, así que se puede tomar sin problemas la mermelada de melón o las compotas que lleven esta fruta. Lo mismo ocurre con el resto de frutas y verduras que contiene profilinas.

Si el melón te ha dado alergia puedes observar si también te da reacción el polen. Muchas personas tienen síntomas de alergia al polen pero no acaban de identificar a qué tipo de polen es, lo que les dificulta evitar los lugares que pueden causar problemas. En este caso, tal como se ha dicho, la alergia al melón suele coincidir con la alergia al polen de abedul y gramíneas

Nunca había oído hablar de esta alergia, ¿se las inventan?

Esta alergia no se conocía hasta hace poco, lo que no quiere decir que no existiera. Sucede que las personas que notaban irritaciones en la garganta al comer melón daban por hecho que era algo propio de la fruta, como era “normal” que los kiwis le irritaran los labios o que las uvas le dieran carraspera.

Si se le ocurría consultarlo con el médico este no le daría ninguna importancia y puesto que los síntomas no son graves ni tienen repercusiones permanentes, simplemente le dirían que si no sienta bien, no se coma.

Por tanto, nadie se ha inventado una alergia y seguro que todos los que la sufren y no sabían que existía, al leer este artículo han entendido por fin por qué notan esos molestos síntomas con el melón y otras frutas.