Acceso a la isla

Para llegar a Alcatraz es necesario reservar la excursión con antelación, ya que el ticket te incluye el trayecto el barco y el acceso al interior de las instalaciones penitenciarias. Por grupos de unas 200 personas se asigna un horario, en el cual hay que presentarse en el Muelle 33 de San Francisco. Una vez embarcados todos los pasajeros, en unos 20 minutos se llega hasta el islote en el que sólo se ve un enorme edificio antiguo flanqueado por cientos de gaviotas que lo sobrevuelan.

Vista aérea de la cárcel

El horario de partida se fija por la empresa con la que se contrate la excursión, pero el barco de regreso no está predeterminado; sino que cuando los visitantes terminen el recorrido, pueden regresar a San Francisco. Los ferris empiezan a zarpar hacia la isla a las 9 horas, mientras que el último sale de regreso hacia la ciudad entre las 16,30 y las 18,30horas, dependiendo de la época del año. Aunque la visites durante los meses estivales, te recomendamos que lleves ropa de abrigo, ya que la bruma que siempre está presente en la Bahía hace que el tiempo cambie de forma brusca e inesperada.

Recorrido por Alcatraz

Interior de la cárcelUna vez que llegues a la isla, debes dirigirte hacia una sala en la que se reparten de forma gratuita unos audioguías en diferentes idiomas. En cuanto enciendas la grabación, en el audio te irán indicando sobre cada punto de la cárcel que debes ir recorriendo. Te van dando información paso por paso sobre cada cosa que veas, haciéndolo más ameno con diálogos y falsos testimonios. Y es que de forma ficticia, los antiguos policías y algunos presos de la cárcel son los ‘protagonistas’ del audio que los visitantes escuchan y ellos son los van guiando los pasos de los turistas.

Se puede entrar a algunas celdas aunque el estado de conservación de las mismas es tan precario que ‘impone’ adentrarse en ellas. Algunas están decoradas con los objetos de algunos presos como si se estuviera viendo tal y como estaban las celdas décadas atrás. También se visita la biblioteca, la cocina (en la que se explica que “siempre desaparecían los cuchillos”) y la sala de comunicaciones. Desde ésta última se accede al exterior, donde rodeados de blancas gaviotas sobrevolando en busca de comida, se tienen unas vistas espectaculares de la ciudad de San Francisco y el famoso puente Golden Gate.

Curiosidades y leyendas de la isla

  • Clausura de la prisión. El deterioro de los edificios que integraban el complejo penitenciario de Alcatraz fue uno de los aspectos determinantes para cerrar definitivamente la prisión. La bruma que está sobre la Bahía de San Francisco durante cualquier época del año, hace que los materiales se deterioren con mayor rapidez debido a la humedad. Además, los alimentos y provisiones sólo podían ser llevados en barco y eso encarecía los costes de transporte. Por lo que se puede decidir que los gastos que suponían el mantenimiento de la cárcel así como los suministros fueron decisivos para cerrar Alcatraz.
  • Los niños de Alcatraz. Aunque pueda parecer impensable que hubiera niños correteando por el exterior de la prisión, los hijos de los oficiales iban cada día a la escuela y volvían por las tardes en barco a Alcatraz. La mayoría de los oficiales vivían en las instalaciones de la isla, ya que se llegaron a construir más de 60 apartamentos en la propia Alcatraz; por lo que es curioso imaginar que en ese escenario tan tétrico hubiera menores jugando cada tarde.
  • La Fuga de Alcatraz. Uno de los relatos más curiosos del audioguía es en el que se explica cómo consiguieron fugarse tres presos de Alcatraz. Se puede ver como forzaron uno de los barrotes de la celda, se cuenta en la grabación como golpearon a un oficial y burlaron todas las medidas de seguridad hasta llegar al mar. Nunca se encontró a ninguno de los tres reclusos, pero se cree que la fría temperatura de las aguas de la bahía no les permitió aguantar con vida hasta llegar a la costa.