Esta planta como ya vimos anteriormente tiene propiedades medicinales, algunas de ellas que hacen que el colesterol baje y que han popularizado su consumo en la población afectada con esta enfermedad. Pero lo mejor de todo esto es que la alcachofa es un alimento que se puede incorporar de forma muy variada a nuestra alimentación diaria y así disfrutar de sus beneficios sin sentir alguna obligación médica sino un gusto real por este rico alimento.

Para gozar de las bondades de la alcachofa para combatir el colesterol podemos comerla en todas sus múltiples recetas y formas de prepararla, pero como se trata de combatir los problemas de colesterol es mejor que evitemos las preparaciones que lleven abundante cantidad de:

  • Mantequilla
  • Cremas
  • Sal
  • Aceites

Para ello prefiramos las preparaciones en vinagreta, vapor, al horno o con cantidades mínimas de los anteriores ingredientes, ya que de lo contrario estaríamos tratando de bajar nuestros niveles de colesterol por su fibra, cinarina o lutetolina pero subiéndolos con grasas saturadas.

Es destacable además que gracias a consumir alcachofas también estaremos reduciendo el riesgo de sufrir ateroesclerosis, accidentes asociados con el cerebro así como reduciendo el nivel de triglicéridos en la sangre. Como vemos, la alcachofa es una excelente adición a nuestra dieta diaria.

Infusión de alcachofas para combatir el colesterol

Así es, aunque suene un poco raro se puede realizar una infusión de alcachofas para combatir los problemas de colesterol alto pues contiene diversos ácidos como el cafeico y oleico que ayudan a la reducción del colesterol en la sangre.

El té se realiza con hojas secas de alcachofa que se mojan en agua hirviendo y se dejan reposar por unos minutos para que las hojas suelten su sabor y nutrientes como lo hacemos con cualquier tipo de infusión.

Además, este té resultante se debe tomar de dos a tres veces por semana y se puede endulzar con miel, stevia, edulcorantes o azúcar para neutralizar el sabor amargo que distingue a la infusión de alcachofa.

Eso sí, evitemos consumir alcachofa si estamos embarazadas, si sufrimos de cálculos biliares, si estamos en lactancia o si presentamos cualquier alergia a la alcachofa, ya que en estos casos se han presentado contraindicaciones que debemos prevenir.