Pero además de rica la albahaca tiene propiedades que benefician y mejoran mucho la salud.

¿Para qué es buena la albahaca?

Para combatir los refriados, así como el agotamiento y el insomnio (síntomas que pueden ir juntos en las gripas) es útil tomar una infusión de albahaca, se toma como té por varias semanas y se puede endulzar con miel o estevia.

Hojas secas de albahaca, para su uso como especia o para insufión

La depresión es un problema real que atormenta a más personas de las que podríamos creer. La albahaca es antidepresiva y por ende muy recomendable de adicionar a la dieta del paciente de depresión leve. Su uso puede ser en té, natural en ensaladas o licuados verdes, o aguas frescas, así como en platillos como pastas y pizzas.

Contra los problemas respiratorios se puede tomar junto al jengibre y la miel, para evitar así síntomas severos de asma, tos, garganta irritada y resfriado común. Además, si existe una infección en la garganta producto de los problemas respiratorios anteriores, el masticar hojas frescas de esta planta ayuda a contrarrestar los síntomas pues es antiséptica, además elimina al mismo tiempo el mal aliento.

La albahaca es buena para el tratamiento del molesto acné, pues al hacer un plasta de hojas frescas se logra un remedio natural contra los problemas epidérmicos infecciosos. Una plasta de albaca (bien limpia) junto con algún exfoliante casero como la azúcar, son tratamientos libres de químicos para combatir barros y espinillas.

Pasta de albahaca para la piel

Facilidades de contar con albahaca en casa

Lo mejor de esta planta es que podemos tenerla en casa como parte de nuestro jardín o como planta de interior que además aromatiza el hogar, ya que setrata de una planta muy resistente que requiere de agua moderadamente y un poco de sol. Además, existe la albahaca morada, la de hoja grande y de hoja chica, así que luce muy interesante como ornato, que en época de flores se torna más atractiva aún.

Al cocinarla basta con arrancar las hojas que se encuentran más bajas de las ramas y dejar crecer a las hojas nuevas, y así no lastimar la planta sino utilizar las hojas que naturalmente ella desprendería.