Además de esta curiosidad, el ajenjo también se utiliza por sus propiedades como antiparasitario y para tratar problemas estomacales, que se unen a las propiedades medicinales que ya analizamos en otra ocasión. También es conocida su toxicidad con insectos y otras plagas en forma fresca, por lo que sirve como veneno si se dejan sus ramas en lugares cerrados o se lo usa como líquido para combatir invasiones a otras plantaciones.

Un antiparasitario efectivo

Seguramente relacionado con lo descripto en el último párrafo, el ajenjo también es efectivo con otra clase de microorganismos: los parásitos. Estos pueden ser de tamaños y formas variadas, pero la mayoría causan enfermedades y molestias si logran introducirse en el organismo. Esta planta se utiliza especialmente para combatir gusanos intestinales que tanto daño pueden causar si logran reproducirse en demasía y no se los elimina.

Para que sea efectivo se lo debe ingerir en ayunas y por supuesto seguir una dieta que ayude a que el tratamiento sea efectivo. El mismo consiste en tomar infusiones realizadas con las ramas -sin quitarles sus flores correspondientes- que deben dejarse reposar en agua hirviendo por una hora antes de ingerirlas.

Las beneficios que el ajenjo aporta al estómago como tónico y al hígado funcionan como una sumatoria para mejorar el estado intestinal general cuando se tiene un parásito o enfermedad crónica generado por él.

Algunos consejos para tener en cuenta

El consumo de esta planta se encuentra limitado en algunos casos: debe evitarse en niños pequeños -a pesar de que son ellos los que más parásitos tienen, resulta muy fuerte para ellos- y en mujeres embarazadas ya que puede provocar contracciones uterinas precoces y poner en riesgo al niño. Es curioso que esta propiedad sí sea aprovechada para tratar menstruaciones dolorosas o irregulares, donde los movimientos del úteros pueden ser necesarios para que la situación pase más rápidamente. Por extensión, tampoco se lo debe utilizar cuando se está amamantando ya que a través de la leche le llegaría al bebé.

El sabor del ajenjo no es muy agradable por su amargura, por lo que se lo puede combinar con otras hierbas aromáticas para poder tomarlo con más facilidad. Entre ellas se destacan la menta, el limón o la hierbabuena y también puede ser útil colocarle azúcar o algún otro producto que ayude a quitarle el sabor amargo.