Sigue estos consejos a tener en cuenta para manejar estos nuevos fondos de forma eficiente. Se trata de formas de aprovechar de un modo responsable este dinero que no esperábamos, un modo ideal de vencer la tentación de gastarlo en algo que no sea realmente necesario. Se trata de pagar algunas deudas que tenemos pendientes o incluso buscar una rentabilidad para un futuro, que nos permitiría así tener una rentabilidad superior de este ingreso. Lo mejor que podemos hacer, por tanto, una vez conozcas estas posibilidades, es hacer un plan que permita tomar la decisión más adecuada para tu economía. Estos son nuestros consejos para darle un uso adecuado a este dinero.

  • Paga tus tarjetas de crédito: Dependiendo de la cantidad de ingresos extra que recibas y de la duración de los mismos, comenzarás a decidir cuáles son las acciones a tomar para administrarlos de la mejor manera. Una de las primeras tareas puede ser el pago de tus tarjetas de crédito. Aunque se supone que esto debe estar contemplado en tu plan de gastos regular, puede que te hayas atrasado o no hayas podido cancelar más del pago mínimo, o simplemente no has dado un uso responsable a tu tarjeta de crédito. Así que esta es una buena oportunidad para hacerlo, liberándote de la deuda y con opción a aumentar el límite de tus tarjetas por ser un buen cliente y pagar a tiempo.
  • Cancela tus préstamos: Siempre hemos dicho que pagar las deudas es una de las mejores acciones financieras que puedes hacer. Así que evalúa cuáles prestamos tienes pendiente que pudieras cancelar y de esta forma  destinar los fondos en otro tipo de actividades. Esto dará un nuevo enfoque a tu plan de gastos y reducirá tus egresos.
  • Invierte el dinero: Si no tienes ninguna deuda, entonces la decisión sobre qué hacer con ese dinero es mucho más sencilla, puedes invertirlo. Actualmente existen muchas opciones para invertir tu dinero, unas más favorecedoras que otra, y con mayores o menores niveles de riesgo. Lo importante es que existe mucha variedad, y probablemente encontrarás alguna opción que se ajuste a tus necesidades y requerimientos, en todo caso, asesórate con un especialista financiero si lo consideras necesario.
  • Fondo de ahorros: Si eres demasiado temeroso a las inversiones y prefieres ir lento pero seguro, puedes optar por colocar el dinero en un fondo de ahorros o un recurso similar, donde tu dinero podrá generar cierto porcentaje de interés dentro de un determinado periodo de tiempo, todo ello con la posibilidad de evitar riesgos por caídas del mercado, gracias a los depósitos bancarios puedes conseguir esto. En todo caso, no dejes pasar mucho tiempo para decidir qué hacer con el dinero, ya que podrías terminar gastándolo en compras innecesarias y no planificadas.