Para empezar, la mayoría de los peces que nos venden como pirañas en las tiendas de animales, no son auténticas pirañas, sino que se trata de una especie conocida como “Pacu”, mucho más habitual como pez de acuario. Estas falsas pirañas son muy parecidas físicamente a las de verdad, aunque son un poco más grandes. Algunos ejemplares pueden alcanzar el metro y medio pero los pacus más habituales son los rojos, que raramente superan los setenta centímetros.

El acuario

No son peces excesivamente difíciles de criar, aunque hay que conocerlos bien para no meter la pata con ellos. Lo primero que debemos de saber es que hace falta un acuario bastante grande. Hemos visto las dimensiones de estos peces, así que podemos hacernos una idea del tipo de recipiente que vamos a necesitar. El acuario va a necesitar un filtro grande y de calidad.

Además, son animales sociables que gustan de vivir en grupo, por lo que no se debe de tener un solo ejemplar, siendo lo más aconsejable contar con unos seis peces. Una manada mayor puede ocasionar roces y peleas, por lo que este se considera el número ideal.

Piraña en un acuario junto a otros peces

El agua del acuario debe de estar en torno a los 28 grados y, lejos de su imagen fiera, las falsas pirañas son asustadizas, por lo que no les gustan los adornos excesivos. Una decoración minimalista será ideal, sobre todo si contiene alguna planta.

Su alimentación

Tanto las auténticas pirañas como los pacus son peces carnívoros que necesitan mantener su instinto cazador mediante presas vivas. Esto es muy importante ya que como hemos dicho muchas veces, no todo el mundo acepta esto. Si no estás dispuesto a darle a tus pirañas pececillos o gusanos vivos, escoge otro tipo de animal ya que no le estarás proporcionando todos los cuidados que necesita.

Básicamente van a comer pienso, aceptan también pedacitos de carne cruda e incluso fruta, pero como hemos dicho, las presas vivas ocasionales son muy importantes. También lo es que no olvides darle de comer, ya que si tienen hambre no van a dudar en merendarse a otros peces o, si solo hay pirañas en el acuario, al ejemplar más débil del grupo.