1. Observar: Si vamos caminando y vemos a un animal salvaje herido en un campo o en una carretera lo primero que debemos de hacer es observar la situación y analizarla. Nada de salir corriendo a socorrerlo ya que podemos causar un accidente de tráfico o ponernos en peligro al no valorar la reacción del animal. Si vamos en coche no frenaremos jamás en seco, sino que pararemos en un lugar adecuado.
  2. Si el animal está muerto y se trata de un ejemplar grande o que está en un lugar que puede causar accidentes avisaremos a las autoridades ya que el cuerpo puede ser foco de contaminación o de peligros.
  3. Si el animal está vivo y se encuentra en una carretera señalizaremos con triángulos la zona o, si vamos caminando, pararemos a un coche con tranquilidad para que nos ayude a hacerlo.
  4. No nos acercaremos jamás, ya que un animal salvaje herido puede reaccionar de formas muy diferentes. Puede atacar al sentirse amenazado o dolorido incluso cuándo nuestra intención es ayudar. El animal no sabe lo que queremos hacer, solo sabe que está indefenso y se le acerca un potencial enemigo.
  5. Llama por teléfono a las autoridades. Si se trata de animales protegidos hay refugios especialmente pensados para su recuperación. En cualquier caso ellos sabrán cómo actuar y avisarán a las autoridades sanitarias pertinentes para tratar con el animal. Gracias a los teléfonos inteligentes es fácil localizar si hay alguno centro de recuperación animal cerca o conseguir el teléfono de Adena para que nos orienten.
  6. Si se trata de un ave pequeña, que se pueda coger sin peligro o que sabemos cómo manipular, se puede coger, tratando siempre de envolverla en una chaqueta o prenda para que se tranquilice y no nos pique. Al llegar a casa debemos de tenerla en una jaula y dirigirnos lo antes posible a un centro de recuperación de especies para depositarla.
  7. En ningún caso podemos quedarnos con un animal salvaje, ya sea un ave o un mamífero, ya que está expresamente prohibido por la ley. Además, es un peligro para nosotros y para la familia, ya que desconocemos las enfermedades que puede tener y transmitirnos.
  8. En casos muy urgentes y siendo animales fácilmente manipulables, podemos acudir a una clínica veterinaria para la atención de urgencia del animal, pero solo si realmente sabemos cómo manipular al animal sin peligro para nosotros o para él mismo.