El escondite

En este caso conviene hacerlo con otra persona más, pero puede hacerse con una persona y un objeto. La idea de esto es estimular el instinto de búsqueda, y asociarlo a órdenes humanas.

Entonces tu compañero se esconde, y cuando le digas “¡Busca!” o alguna palabra que le quieras asociar el deberá encontrar a la persona.

Ya que inicialmente no entenderá, al principio tu compañero deberá llamarlo y el cachorro tendrá que encontrarlo con ayuda de sus sentidos del olfato y del oído. Cuando ya esté más entrenado podrá hacerlo sin necesidad que el otro lo llame, y hasta podrías empezar a utilizar objetos.

El cubilete

Este juego consiste en agarrar 2 o 3 cubiletes o vasos de plástico, y poner comida en uno solo y hacer que el cachorrito identifique cual tiene la comida escondida. Ya de más grande este juego no tendrá tanta gracia.

Arrojar y traer

Este es el clásico juego en donde se tira una pelota o un palito y el perro debe ir a buscarlo y traerlo, para que el dueño lo vuelva a tirar y así sucesivamente.

Si bien es simple, ayuda a formar un vínculo con el animal y es una buena forma de hacer ejercicio (para el dueño también).

Perro jugando con una pelota

Seguir órdenes

Si bien no es un juego en sí, es una buena actividad para practicar con el perro, cuanto más chico mejor. Esto se refiere a dar la pata, sentarse, dejar de caminar, etc.

Es útil cuando se lo saca a pasear, así se evita que el perro ande corriendo descontrolado por ahí y le ayuda al animal a tener un poco de autocontrol.

Hay montones de cosas que se pueden hacer con tu mascota, pero estas son un par de ideas como para empezar, luego dependerá de cada humano y cada perro cuanto y a que quieren jugar. Lo importante es que nunca se debe castigar lo que no queremos que haga, sino que se debe premiar lo que si queremos que haga.