1. Ciudad de las Artes y las Ciencias. Cuando hacemos turismo con niños solemos evitar los museos porque generalmente resultan un tanto aburridos para los más pequeños; pero la excepción es el Museo de la Ciencia de Valencia. Está integrado en el complejo arquitectónico de la Ciudad de las Artes y las Ciencias, y en sus numerosas plantas se hace un recorrido por diversas materias donde la diversión estará garantizada. Y es que si la mejor manera de que nuestros hijos aprendan es tocando y jugando,  aquí podrán utilizar sus cinco sentidos para descubrir que las matemáticas, la ciencia o la física pueden ser divertidas. También aquí está uno de los acuarios más grandes del continente europeo, el Oceanográfic, donde ver miles de especies marinas, pingüinos, tiburones… Y si todavía tienes fuerzas, podrás ver alguno de los documentales en 3D en la cúpula del Hemisféric, donde cada día se emiten varias proyecciones pensadas para todos los miembros de la familia.

El Oceanográfico de la Ciudad de las Ciencias es un gran atractivo para los más pequeños

  1. Parque Gulliver. Si los mayores ya no recordaba qué se sentía al tirarse por un tobogán, revivirán esta experiencia con sus hijos de la mano del Parque Gulliver situado en el Antiguo Cauce del Río Turia de Valencia. Se trata de una gran figura del personaje literario de Gulliver durante su aventura para el país de los Liliputienses. En este caso, los Liliputienses cobrarán vida a través de los visitantes que quieran lanzarse por los numerosos toboganes que forman esta gran construcción. Abre todos los días entre las 10 y las 20 horas y el acceso es totalmente gratuito. No hay requisitos de edad para entrar y es uno de los pocos parques donde los adultos pueden interactuar con los pequeños bajo una única normal: está prohibido no disfrutar.

Parque Gulliver

  1. Albufera. Y aunque las playas de Valencia son uno de los principales atractivos de la ciudad, también lo es uno de los espacios naturales más importantes de España: la Albufera de Valencia. Aunque su extensión se ha visto reducida con el paso de los siglos considerablemente, esta gran laguna de agua dulce donde se mezcla con el agua procedente del Mediterráneo es un lugar perfecto para observar las especies acuáticas y aves autóctonas. Podrás ver las numerosas barracas que predominan en el paisaje, comer una auténtica paella en alguno de sus restaurantes cercanos o dar un paseo en barca de unos 30 minutos donde los barqueros os contarán algunos secretos de este rincón valenciano.
  2. Bioparc. Si creías que para ver los animales más exóticos o los mamíferos más peligrosos tenías que  viajar hasta Asia o África te equivocabas; están todos en Bioparc Valencia. Este gran zoológico abrió sus puertas en 2008 para dar vida a una de las áreas al aire libre más recomendadas para visitar con los niños. En sus más de cien mil metros cuadrados se visitarán diferentes zonas como los ‘Humedales’, la ‘Sabana’, el ‘Bosque Ecuatorial’ o el famoso ‘Madagascar’. Abre todos los días del año, por lo que podrás verlo en cualquier época de tus vacaciones; el precio de entrada oscila entre los 18 y los 24 euros por persona.

El Bioparc será ideal para visitar junto con la familia

  1. Parque acuático. A tan sólo unos kilómetros del centro de Valencia y en la ‘vecina’ población costera de Cullera está otro de los paraísos de los más pequeños de la casa: el parque acuático Aquópolis. Toboganes, piscinas de olas, áreas infantiles para todas las edades y las instalaciones más completas dan vida a uno de los espacios donde será imposible no ‘darte un chapuzón’. Refresca tu viaje a Valencia con una escapada a Aquópolis de Cullera en los meses estivales; el precio va desde los 18 a los 23 euros.