Según el Colegio estadounidense de Ginecología y Obstetricia una embarazada deberá practicas unos 30 minutos al día eso le dará el entrenamiento suficiente para llegar con mucha comodidad al parto. Además reduce el nivel de stress y libera energías permitiendo un mejor descanso a la noche. Tan sólo deberíamos dejar de practicar deporte en caso de algunos problemas que pueden aparecer en determinadas situaciones, como posibles complicaciones durante la gestiación.

Por supuesto deberá ser controlado por el médico ya que es él el que tiene que avalar la actividad física de acuerdo a cada caso. Como así también aconsejar una u otra teniendo en cuenta la historia clínica de la madre.

Mejores ejercicios para una mujer embarazada

Se aconseja, en líneas generales, ejercitarse con:

  • CAMINATAS: es una actividad aeróbica excelente para el corazón y para la embarazada ya que no fatiga rodillas ni tobillos. Tiene la ventaja de no requerir ningún equipo en especial solamente un buen par de zapatillas y se puede realizar durante los 9 meses de embarazo.
  • NATACIÓN: es el deporte más completo y eficaz para cualquier edad y, sobre todo, para embarazadas.

Natación es una actividad muy recomendada para las embarazadas

  • BAILE: es sumamente beneficioso como actividad aeróbica sin impacto evitando los pasos que incluyan movimientos muy abiertos de piernas o vueltas rápidas.
  • YOGA: fortalecen los músculos, da flexibilidad y no tiene impacto dando un beneficio extra sobre lo emocional debido a la concentración que desarrolla el yoga.
  • ESTIRAMIENTOS: es ideal para embarazadas porque flexibiliza mucho el cuerpo, no tiene impacto y puede practicarse lentamente. Puede combinarse con caminatas.

Los estiramientos no son peligrosos para la mujer embarazada

  • EJERCICIOS QUE INCLUYEN PESAS PEQUEÑAS: para las que ya venían trabajando con pesas lo pueden seguir haciendo salvo indicación médica que por algún inconveniente no se pueda realizar. Los movimientos serán lentos y controlados.
  • PILATES: es ideal porque se trabaja acostada, trabajando con el peso propio y es localizada. Fortalece y tonifica todo el cuerpo.

El ejercicio mejora la imagen de todos los que lo practican, en el caso de la embarazada le dará flexibilidad al andar y una tonicidad muscular que es indispensable al llegar al parto. Como beneficio adicional de la práctica se obtiene la posibilidad de recuperar la figura fácilmente luego del parto porque los músculos están trabajados y les costará muy poco recuperarse del estiramiento del embarazo.